domingo, 30 de abril de 2017

Rampa de Sotileza (Santander)

Da gusto, en cada viaje, saber de una cosa nueva de una ciudad que ya conoces. En marzo pasado, al margen de lo aprendido en una interesante visita a la torre de la catedral, fueron los restos de una parte de Santander para mí desconocida, y que ahora han quedado, vía una intervención artística de Concha García, fijados.
Se trata de la rampa de Sotileza. En la novela de Pereda era esa rampa la que utilizaban los pescadores para ir desde su vivienda, en la parte alta de la ciudad, hasta los embarcaderos, ahora terreno ganado al mar.







 

jueves, 27 de abril de 2017

Brasov

La Filarmónica y el Teatro Arlequín se encuentran en la Strada Apollonia Hirscher, una calle ya totalmente restaurada, que parte de la plaza de Brasov. En ella se puede ver lo mejor y el riesgo de lo que espera a una ciudad tan interesante como ésta.


La Strada Apollonia Hirscher, en su origen, partiendo de la plaza Sfatului. Al fondo, el monte con el letrero de la ciudad (como en Rasnov, como en otras ciudades de la zona), accesible en teleférico. A la izquierda, la Casa de los Comerciantes, de origen medieval. Tanto la calzada como las casas (o al menos sus fachadas) están totalmente restauradas.


Porches de la Casa de los Comerciantes. Tanto aquí como en su interior se ve que rebosaba de puestos de venta.

Cafés, pastelerías, algún hotel. Muy reducido el poder industrial de Brasov, el turismo se ve como fuente de ingresos.

La Apollonia Hirscher desde su final como calle peatonal. Al fondo, la torre de la plaza. Tapándola un poco, la Casa de los Comerciantes. Aquí se respira la esencia del carácter centroeuropeo de la ciudad.

 

Plaça de la Font (Tarragona)


Podría ser una fotografía complementaria a las que ya he colgado del circo romano de Tarragona. Es la fachada meridional de la Plaça de la Font de Tarragona. Lo curioso es que todas las casas de ese lado tienen la misma amplitud. Eso es así porque cada una corresponde a uno de los arcos que sostenían las graderías del circo...

 

Brasov

En Brasov, la sede de la Filarmónica y del Teatro Arlequín. Investigando ahora un poco por internet he podido confirmar lo que sospechaba a partir de su aspecto exterior: Ambos se inauguraron en época comunista. Restaurado su edificio al menos en lo que respecta a fachada, conservan un especial sabor, que esos locales fotografiando a sus hijos (era domingo cuando dimos un paseo por ahí) agudizan.





 

martes, 25 de abril de 2017

Tarraco

Tras las vistas desde la Torre del Pretorio, otros elementos de la visita a la cabecera del circo romano de Tarragona, que la hacen de lo más interesante.

El túnel de acceso a las gradas de la cabecera del circo, que lleva además a la entrada de la torre del Petrorio.

Unas casas que, lamentablemente, están condenadas y acabarán desapareciendo para mostrar de forma más completa toda el área del circo.

Una maqueta se la antigua Tarragona expuesta en la Torre. Se ve en ella la primera muralla romana al completo. En primer término, adosada a ella, el circo romano. En la esquina de la derecha, la mole de la Torre del Patricio. Dentro de murallas se distingue la Catedral, conservada actualmente, y la mole del palacio del Arzobispado Metropolitano (destruido del todo durante la guerra de la Independencia), que habla de su pasada riqueza (el arzobispo tenía, por ejemplo, las Salinas de Ibiza, al margen de muchísimas tierras, parte de las cuales siguen estando hoy en día bajo sus manos). 


Encontraron esta caja en un barco hundido en las proximidades. Se ve que las fabricaban en serie, y se enviaban a todo el imperio.

Reverso.

Los pequeños agujeros serían la mínima huella de su estancia en el mar.

Ya colgué esta foto, pero no me resisto a volver a hacerlo, para completar todo lo que se ve por este área. Corresponde al túnel de acceso a las gradas de todo un lateral longitudinal del circo.

 

lunes, 24 de abril de 2017

Brasov, Kronstadt


Otra etapa imprescindible en la visita de Rumanía: La ciudad de Brasov, Kronstadt -ciudad de La Corona- en alemán. De origen medieval, la inactividad inmobiliaria en el centro de la ciudad durante el periodo comunista ha ocasionado el milagro de que nos llegue preservado, tal como era en los años veinte o treinta del siglo pasado. Tras la restauración de los edificios que la contornan, su plaza luce como ninguna, y poco a poco va pasando lo mismo con los de los barrios colindantes, en busca de un turismo que parece ser la única fuente de ingresos alternativa a la industria pesada que, por exigencias preservistas de la Unión Europea, se ha ido desmantelando.







 

lunes, 17 de abril de 2017


Monasterios imprescindibles, paisajes de impresión y otros muy agradables por las zonas rurales. Pero las ciudades rumanas te llaman la atención, sobre todo, por su urbanismo y edificaciones, que no pasan desapercibidos. Las viviendas predominantes, muy parecidas en todas las zonas, son las de la época Ceausescu. No tenían comercios, que se concentraban en un centro de servicios para varios bloques, pero ahora a las de sitios céntricos o avenidas de mucho paso les han salido unos apéndices, en forma de amplia marquesina cerrada, con todas las aparatosas maravillas que proporciona Occidente.


 

Sinaia


Para mí, uno de los placeres de un viaje como el hecho por la zona este de Rumanía es dar con tiendas, locales que muestren la actividad de las gentes de por ahí, y que desvelen que se trata de conceptos hoy ya alejados de lo que vemos corrientemente por dónde vivimos.
La verdad es que mucho pienso y puñetas de esos internacionales lo han invadido todo, y para ver eso basta con parar en un área de servicio de una autopista, rastrear la imbécil publicidad de sus canales de televisión o la que cuelga de los carteles de sus carreteras o calles. Pero también das de tanto en tanto con otra forma de hacer hoy ya casi olvidada por nuestros lares, y una mirada llena de curiosidad, o hasta en ocasiones enternecida por la magia perdida, te invade.
En este caso la foto está sacada en la muy elegante y al menos en otra época sofisticada ciudad balneario de Sinaia.


 

viernes, 14 de abril de 2017

El obrador de Toni Barros (Santander)


Ahora toca Santander, me digo, y voy a ello. Preguntamos dónde podíamos desayunar, y nos hablaron de un sitio muy pequeño, pero que vimos enseguida que era el adecuado: Toni Barros. Un problema: no puede irse muy, muy de mañana, porque la elaboración de no sé bien cuál de uno de sus productos está entonces en su punto álgido, y le tiene por completo ocupado. Pero vamos: a las 9,30 estaba abierta la pequeña tienda.
Es el obrador de Toni Barros. Pedimos un café de desayuno, un té y unas pastas, y nos pusieron previamente una cata de tiramisú, que se ve que es lo que le ha dado fama. No es que me entusiasmen en general los tiramisú, pero probando éste comprobé que su fama es de lo más merecida.
No quiere crecer más. Elabora sólo lo que sabe hacer y le sale bien, ensaya pacientemente un artículo antes de ponerlo a la venta, y ya lleva bastante tiempo ahí, en la calle Rubio número 1. (Para Paco: Las cajas de tiramisú y las de lo que creas adecuado me las puedes enviar cuando gustes a mi casa).






 

Valencia y Sevilla


Vi en el amigo que me hizo descubrir sus rincones de Valencia algo especial, ligado con su infancia, cuando me enseñó los Jardines de la Glorieta (como en el Museo de las Rocas, como en las Torres de Quart, como en el mismo rito de la Mascletá). Había jugado bajo sus enormes árboles tropicales, o incluso en el modesto parque infantil que, compuesto de pequeños animales de piedra que ahora luce en recién pintados de colores acababan de inaugurar en su época.
A mí, mire usted por dónde, me llevó a recordar el monumento a Becquer en el parque de Maria Luisa de Sevilla, que no conocí sino ya siendo mocete. (La foto de este último la he sacado de la web de la Asociación Albariza).





 

miércoles, 12 de abril de 2017

La península de las hermanas Pérez

El terrenito de las hermanas Pérez, convertido en golf municipal.

Ya en su época me desconcertó un poco. En los primeros años 80 es alcalde de Santander el representante de la derecha, Hormaechea, que luego fue también presidente de Gobierno de Cantabria y figura predominante de la región durante muchos años. Fomentó cantidad de obras aparatosas que, sin embargo fueron entusiastamente apoyadas por su electorado, en un claro precedente de lo que sucedió más tarde por zonas como la valenciana...
Pero resulta que por esos primeros años 80, como alcalde, compra el enorme terreno de las hermanas Pérez, que se extiende como una Península cerrando la bahía de Santander, entre el Sardinero y el Cabo Mayor, y lo convierte... en campo de golf municipal. Eso de que sea municipal, a precios populares, diría que lo exonera de posibles críticas.
Ahora su camino de ronda, magníficamente restaurado, es de lo más agradable a recorrer estando por ahí. Con buen tiempo, unas vistas impresionantes.


El camino de ronda.



La vista, desde ahí, del cabo Mayor. 

Mercado de Colón (Valencia)

Pues por la calle Jorge Juan de Valencia, un centro neurálgico debía ser el Mercado de Colón. Mejor no comparar, porque los que se comparen con él saldrán seguramente malparados.







 

Rothesay (Isla de Bute)