miércoles, 31 de diciembre de 2014

Marcas y pasquines por paredes romanas

Yo sigo con los álbumes romanos.
Confesaré que no sé si estoy a favor o en contra del mensaje que quieren trasmitir unos cuantos de éstos, porque, directamente, no acabo de entenderlos. Pero llamativos sí son.







Éste estaba repartido por bastantes callejones, pero desgraciadamente sólo le hice esta foto, era de noche, y no se lee nada de lo que escribe la grácil niña. Era, eso sí, sorpresivo. Se hacía algo gordo, con toda delicadeza, en su padre.

Frente al cementerio acatólico. Un Dalton, que igual había ido a visitar a algún conocido. Hay tanto anglosajón en ese cementerio...





Buona notte.
 

lunes, 29 de diciembre de 2014

Un par de cines de Roma


Un par de cines de Roma. Uno, el Farnese, que queda de los de siempre, en la Plaza Campo di Fiori, sin ser una multisala de películas chicle americanas. Y otro el Nuevo Sacher, la apuesta de Nanni Moretti para la exhibición de cine europeo.


 

viernes, 26 de diciembre de 2014

Tumba de Gramsci


Xavier Perarnau me preguntaba el otro día si, habiendo estado en el cementerio Acatólico de Roma, no había pasado a ver la tumba de Gramsci. No llevaba conmigo la foto de Pasolini (no he podido descubrir a su autor), por lo que no pude hacer exactamente el mismo ángulo…


 

Timbres por Roma

Las fotos que hice por Roma este último fin de semana alargado dan aún para algunos álbumes temáticos. Este primero presenta a los resplandecientes (y reflejantes) timbres interfonos de los portales. Proceden de los timbres eléctricos que a su vez vimos en Lucca que procedían de los timbres mecánicos por pulsación (o estiramiento) de una cadena. En toda esta serie igual destaca uno electrónico actual, nueva versión -bastante desgraciada- de todos los demás.





















 

jueves, 25 de diciembre de 2014

Selfies en el Campidoglio


Parece que ha sido el regalo chorra de estas fiestas. En Roma la vendían una enorme tropa de pakistaníes por cualquier sitio “turístico”. Es, claro, la varilla telescópica para hacerse una “selfie” con el móvil. Los orientales picaban en un número notable de ocasiones, y luego sitios como el Campidoglio era para ellos un campo de pruebas evidente.
 

Iglesia de San Ignacio de Loyola (Roma)


Otra de las cosas con las que vuelves asombrado de Roma. La cantidad y lo fastuoso de sus iglesias. De esto último un ejemplo bueno puede ser la Iglesia de San Ignacio de Loyola. Esos jóvenes jesuitas como de otra época que pesqué parecían ser muy conscientes de ello.
 

martes, 23 de diciembre de 2014

Cementerio acatólico de Roma


En el primer viaje que hicimos a Roma, una de las visitas que más nos fascinó (queda ridícula, pero esa es la palabra) fue la de su cementerio acatólico, descubierto tras una larga caminata y pausa de buenas vistas por el Aventino. Más que la tumba de Keats, no obstante, fue ésta, dedicada a la casi anónima “Belinda”, la que más nos llamó la atención. Un gato reposaba en su peana y creo recordar que había en la escultura otra planta, con hojas de un verde muy oscuro que caían desde el tiesto enclavado en el agujero. Le hice una diapositiva, que, si la encuentro, debe estar ya como difuminada, quizás ayudando al efecto causado.
En otra estancia en Roma, hicimos también una visita a este cementerio, el de más clara estética romántica que pueda pensarse. No teníamos mucho tiempo, y no encontramos la tumba de Belinda.
En esta ocasión hasta la he rodeado y he hecho la segunda foto, en la que se distingue más o menos el nombre del personaje al que cobija, así como las fechas de su nacimiento y muerte, a los 26 años.

Ahora, ya en Barcelona, he puesto esos datos en Google, y me he llevado la sorpresa de descubrir inmediatamente quién era. La solución, en este enlace. 

https://en.wikipedia.org/wiki/Belinda_Lee?fbclid=IwY2xjawO4fAlleHRuA2FlbQIxMABicmlkETA3VzFwdGVaSkVTcmdsa3ZOc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHq8_DU6rrc8f1wPfey2hG2dbOTS6yEcdiS_A166_LuMg5egHRaSfiWb33Daz_aem_FDmwCNG7knBsSd60uLzTdQ



Rothesay (Isla de Bute)