martes, 26 de noviembre de 2013

Cabo Girao

Creo que a esas superficies de cultivo a la altura del mar, al pie de enormes acantilados, se les llama, tanto en las Azores como en Madeira, "fajas".



Si confieso que padezco de vértigo, se detectará la heroicidad que me supuso sacar estas fotos de Cabo Girao, un mirador del sur de la isla sobre un acantilado de cerca de 600 metros. Por lo demás, como se ve, aún yendo de buena mañana, al tratarse de un sitio muy accesible y estar entre los "top 10" esos turísticos de la isla, es muy difícil evitar la marabunta. Contabilizamos hasta cuatro autocares. Cuando marchaba uno de los dos que había, llegaba otro...


En el cartel lo dice: Un vacío desde ese cristal de 560 metros.





En fin...

 

Cultivos en Madeira


Yo estaba hablando de Madeira. Sigo. Una zona de cultivos, al sur de la isla. No hay muchas superficies casi planas como ésta, cuando un barranco se abre al mar, y se aprovecha a conciencia. Lo interesante y ya hoy extraordinario es que los cultivos continúan montaña arriba. Los bancales por sus faldas son incontables.
 

sábado, 23 de noviembre de 2013

Faro entre Rosas y Canyelles


Faro entre Rosas y Canyelles, ayer sábado. Los puntitos blancos por el golfo de Rosas corresponden a las crestas de las olas levantadas por la fuerte tramontana.
 

sábado, 16 de noviembre de 2013

Funchal


Sigo con Madeira. La Fábrica de Sto. Antonio, en Funchal, exhibe con orgullo su solera ("Fundada en 1893")


 

lunes, 11 de noviembre de 2013

sábado, 9 de noviembre de 2013

viernes, 8 de noviembre de 2013

Livraria Esperança de Funchal


No puede decirse que sea una librería bonita, pero sí una de las más interesantes. Buena parte de ella se encuentra bajo un techo de chapa metálica que da una sensación de provisionalidad, de tinglado de feria, muy grande. Parece que tuvieron la idea de presentar todos los libros con su portada visible, y para ello erradicaron las habituales estanterías que almacenan libros exponiendo sólo su lomo, e idearon unas estanterías-mostradores y toda una serie de ganchos y tendederos en los que, en vez de piezas de ropa lavada, te encuentras con libros, que van adoptando formas extrañas, y cogiendo algo de polvo. Se anuncia como una de las más grandes del mundo, cosa en la que este sistema de colocación habrá influido. Me dijeron que encontraría por el casco antiguo de Funchal varias librerías interesantes, con ejemplares y mapas antiguos, pero que superase la papelería no vi, aunque lo hace ampliamente, más que ésta, algo escondida. Encontré en ella ejemplares muy curiosos, aunque quizás los libros históricos estén en el edificio de enfrente, sede –cerrada cuando fuimos- de la Fundación Esperança, a la que se accede por una escalera forrada de carteles literarios.












 

sábado, 2 de noviembre de 2013

Cerámiques Sedó (Esparraguewra). b/ Los esmaltes

He dejado alguna foto totalmente borrosa, para que pueda seguirse algo el proceso

Los esmaltes.

El pantone casero que se han elaborado.

Un mosaico antiguo de una cocina a restaurar.

El resultado del trabajo.



Antes (izquierda) y después de la cocción.


 

Ponta da Sol (Madeira)


El antiguo cine de Ponta do Sol (Madeira), con los bananos casi invadiéndole su terrado.
 

viernes, 1 de noviembre de 2013

Caniço, Madeira


Balcón en Caniço, Madeira.
 

Cerámicas Sedó (Esparraguera)- a/La alfarería

La alfarería original.

No me gusta el 95% de las piezas que tienen expuestas, pero, en cambio, reconforta encontrar viva una actividad como ésta, que ha tenido que adaptarse para sobrevivir. El abuelo fue el fundador de la alfarería. Siguió su yerno, aún al pie del cañón, y ahora su nieta es quien, con formación y saber hacer, enseña y lleva las riendas del negocio.
Las últimas piezas de Josep Llorens Artigas o las más recientes de Perejaume salieron de aquí, porque se adaptan a todo tipo de peticiones. Si algún día tuviera una más que hipotética necesidad de obtener una cerámica, quizás tras consulta y seguro vía Joanet Gardy Artigas, amigo de la casa, intentaría hacerlas aquí.

Tras más de cincuenta años, siguen las mismas instalaciones, ahora ya no rodeadas de campos, sino de casas de pisos.

La balsa donde se depositaban las tierras con agua que, en un proceso similar al de las salinas, iban decantándose.

Dos generaciones de "terrissaires" (alfareros). Uno en el torno grande, otra en el pequeño, dando forma a piezas a partir del material de base almacenado.








Piezas ya listas para pasar al horno.

Conos pirométricos que, colocados en batería en el horno, permiten conocer (por su fusión) la temperatura alcanzada en el mismo. 

Rothesay (Isla de Bute)