domingo, 27 de septiembre de 2015

Elecciones


Estoy nervioso. No logro concentrarme en la lectura, voy de un sitio a otro de la casa, esperando el cierre de las urnas para saber los resultados de las encuestas a la salida de urna, en las que no confío, y sobre las que muchos pontifican sin la prudencia debida, sin esperar, como mínimo, a tener los resultados de una muestra significativa de votos.
Cuelgo esta última foto previa a saber los resultados. Viéndola, contrasto mis sensaciones actuales (ahora calor, ahora incomodidad, cambio de ubicación,…) con las de esa vista, hará un par de semanas, desde lo alto de Dún Chonchúir, hacia el oeste de Inis Meáin, la mediana de las islas de Arán. Ese ave que sobrevuela el paisaje parecía tenerlo todo controlado.

 

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Camino de Inis Mean (Islas de Arán)


Parece poco transitado, pero utilizando este camino del centro de Inis Meain para ver si nos llevaba por un buen escenario, justo acabábamos de cruzarnos con un lugareño, con una herramienta en la mano. La vegetación indica un uso escaso, pero esa fue la prueba de que existente. Hemos visto unas islas de Arán reino de las vallas de piedra. El Connemara le sigue en el escalafón. Por el Dingle o el Ring of Kerry esas yedras que suben en la de la foto y otros vegetales se han comido en muchos casos todos los márgenes. En el centro del país y sobre todo en el este ya casi no se ven las vallas de piedra seca. 

Vallas de piedra seca irlandesas

Ya estoy de regreso, pero como hice bastantes fotos y tampoco tengo cosas nuevas que decir sobre la situación de por aquí, pues aún daré la tabarra un tiempo poniendo imágenes de cosas irlandesas que me impresionaron.
Una de ellas vuelven a ser las vallas de piedra seca. Sean Scully, el pintor, tiene una sala en la Hugh Lane Gallery de Dublín, y en la tienda ojeé un libro suyo. Lo abro, y la primera imagen es la primera foto que cuelgo por aquí. Quedó impresionado por las vallas de piedra de Inis Meain, y se dedicó a fotografiarlas, quién sabe si a utilizarlas luego de base para sus lienzos. Las otras dos, en color, son ya fotos mías. Una del norte de la isla, otra de su parte central.





 

Casas georgianas en Dublín


Parece que éstas son las primeras casas georgianas de Dublín. En vez de en barrios acomodados como suelen ser aquellos en los que han sobrevivido, están situadas en un barrio socialmente deprimido. Están algo apartadas de las rutas turísticas habituales, indicando de ese modo la arbitrariedad con la que se forman ese tipo de rutas, que ahora tienen el carácter de ineludibles...


 

martes, 22 de septiembre de 2015

Dublín


Para bien o para mal, noto que voy cambiando. De las primeras casas de estilo georgiano que vi recuerdo que me gustaban sus coloridas puertas, que me dedicaba a fotografiar repetidamente. Ahora, lo que más me atrae son esas fachadas tan desnudas y limpias, con sus ventanas de rectangulares a cuadradas, y un interior holgado, que permite respirar confortablemente. Parecen surgir directamente de una lámina perfectamente dibujada y entonces, esas puertas, realzadas con sus relieves y colores, me parecen hasta una exageración, superfluas.
Hemos recorrido, después de esa reflexión, unas cuantas calles en busca, si no de una imposible visión frontal y algo elevada que tradujera eso, de una casa "perfecta", que no hemos encontrado. Hemos descubierto entonces que todas esas que parecen iguales siempre son diferentes, y tienen algo que las aleja del ideal: Ahora unas nuevas ventanas abiertas que rompen el diseño global, ahora una carpintería diferente en la ventana, ahora una zona soleada dividiendo en dos la fachada,...

 

Inis Mor (Islas de Arán)


"La estrella misteriosa", ese álbum tan especial de Tintín, se me aparece de tanto en tanto. En esta ocasión, en el puerto de Kilronan, en Inis Mor (islas de Arán)
 

sábado, 19 de septiembre de 2015

Playas de Roundstone, Inch y Derrynane

De acuerdo. Hay gente en las playas. Pero se trata de unas multitudes que no llegan a hacérseme molestas.
Las fotos corresponden a las de .





 

Isla de Inis Mor


Tengo vértigo. Pude hacer esta foto parapetado tras uno de los muros de Dún Aonghasa, la fortaleza que nadie se atreve a datar y que domina la isla de Inis Mor. Un poco a la derecha, unos acantilados de más de cien metros llevan directo al mar, en ese momento extrañamente calmado pese al viento y la lluvia. El vértigo lo absorbe y domina todo, evitándote entrar en las reflexiones a las que el lugar y la situación te deberían llevar.
Me salió otra metáfora, que cada uno puede aplicar a lo que crea conveniente.

 

sábado, 5 de septiembre de 2015

Visa pour l'image (Perpignan)


Si estos días se defendía por aquí una foto, diciendo que ella sola podía sacudir las conciencias y hacer parar un drama de los gordos, ¿qué no se lograría entonces con las exposiciones del "Visa pour l'image 2015" (en Perpignan hasta el 13 de septiembre), repletas de imágenes de injusticias, que avergonzarían a cualquier humano de su condición?
Muchas son de conflictos acaecidos hace un año que casi hemos olvidado pese a que en realidad no se han superado en absoluto: el martillazo del ébola por el golfo de Guinea (Daniel Berehulack), la guerra de la República Centroafricana (Marcus Bleasdale), el destrozo de Homs y los primeros arañazos a Damasco (Sergey Ponomarev, aún sin saber lo que seguiría), la inmigración hacia la fortaleza de Europa (Giulio Piscitelli) por otros territorios que los actuales, Somalia hecha añicos (Mohamed Abdiwahab),... Para descansar de tanto conflicto, Nancy Borowick) nos introduce en el desolador proceso de un matrimonio judío americano -sus padres- al que se le diagnostica, casi al unísono, un cáncer avanzado del que seguimos todos sus estragos (quimio y radioterapia incluídas) hasta que una cama de matrimonio vacía es todo lo que queda de ellos.
Llega un punto en que vas pasando a paso ligero las fotos, ya confundiendo las escenas dramáticas de los desahucios de familias españolas con las de las consecuencias de revueltas en Ukrania, Turquía o Siria. En esta tesitura, se entiende las ganas de ver y hacer durar las fotografías del Perú de Juan Manuel Castro Prieto, un remanso de paz, cargado de humanidad, aislado de tanta tremenda vivencia. Como sea que el fotógrafo está por Facebook y es muy generoso ofreciendo en su muro sus fotos, recomiendo a quien lea estas líneas que le pida "amistad". No se arrepentirá.
No me ha resultado tan exaltarte como en otras ocasiones la librería del Festival, situada como siempre en el Arsenal, y me he ido de vacío. De hecho me han parecido muy atractivos dos libros, que no he comprado por encontrarlos caros y de esos que ocupan demasiado: Los "Self-Portrait" casi con apariencia de involuntarios de Vivian Maier (PowerHouse Books) y "Cadets. Au coeur des academies militaires", de Paolo Verzone (Ed. de la Martinière).
Por lo demás, ver las exposiciones del certamen un domingo no es una buena idea. Toda la ciudad, excepción hecha de algún bareto aislado, está cerrada, y no puedes ni entrar en una librería a curiosear las novedades. Y el restaurante bueno que tengo clichado no ofrece un menú del día, con lo que sale mucho menos económico.





 

Can Quel (Foxà)


 

martes, 1 de septiembre de 2015

Mataró

El circuito Mataró - 4
El clásico era Plaza Santa Ana – Riera – Robafaves (¡snif!) – Plaza Santa Maria – Calle Santa Maria – Peixeteria – Y otra vez a la Plaza Santa Ana.
Desde la plaza, la estrecha calle Santa María había albergado la que para mí era la parte más misteriosa y atractiva de Mataró. Comercios tradicionales auténticas cuevas de tesoros, edificios antiguos irrepetibles. Ya no, pero aún conserva, según cómo le de, parte de su aroma.


Aún hay por las mañanas en El Rengle, con esa estructura modernista que milagrosamente se ha salvado.

En la misma plaza, choque con una realidad que no puede olvidarse. Ya es sólo fachada.

Dicen que también la decoró Puig i Cadafalch. De todas formas, es tan reluciente y aparatosa que no es de lo que más me atrae. A mí, personalmente, me gustaba mucho más el colmado atiborrado de enfrente, y su anciano responsable.

Puig i Cadafalch -ahora dice una animalada, para ser condenado eternamente a la hoguera- pone a veces ese énfasis tan patapúm en sus obras que a mi se me puede hacer hasta ridículo por grandilocuente. Esas neveras y esos angelitos dorados tienen un empaque pomposo centroeuropeo que... (Depositen sus razonadas críticas a mi exabrupto en la sección de comentarios, por favor)

En esta parte ensanchada habían dos o tres tiendas muy curiosas, que paso a paso se van banalizando.
 

Rothesay (Isla de Bute)