domingo, 30 de junio de 2024

Por el ayuntamiento de Tokio


Momento, en el descanso entre juegos de la final de Wimbledon, para estirar las piernas y pasearse entre fotos de la zona del ayuntamiento de Tokio.




Notre-Dame de Tokio.



 

sábado, 29 de junio de 2024

La catedral de Orvieto y su museo


Me he entretenido con esto y aquello y resulta que voy almacenando fotos en la tableta pidiendo salir de ahí.
Siguiendo la colección de las hechas en la Umbría hace ya más de seis meses (!), unas pocas más sobre obras que se ven en la catedral de Orvieto y en su museo (las dos últimas).





 

viernes, 21 de junio de 2024

Museo Arqueológico de Nápoles

El patio/jardín de la institución.

Aún quiero colgar por aquí alguna foto con más obras del Museo Arqueológico de Nápoles, pero hoy lo hago más bien de sus espacios.
Bueno: algunos han integrado de forma perenne alguna obra, y ahí están esas esculturas de jinetes ofreciendo su emplazamiento notables perspectivas.
Pero a mí me gusta especialmente la última foto de este grupo, que tuve la suerte de poder hacer. Tiene su punto, creo, toda esa gente presenciando ese momento íntimo de Afrodita, quien también se contempla -no sé qué opinaréis- con cierta satisfacción.


Esquina de la gran sala del museo (donde debía estar, pero no estaba por estar “in restauro”, el gran mosaico de la batalla entre Alejandro el Magno y el persa Darío) y un vigilante sentado en la silla de la esquina.

Estos arcos adquieren definición por la situación de estatuas como ésta en ellos.

O esta otra...

Y aquí la sala con Afrodita admirando su trasero. Soy lento, y lamentablemente no llegué a tiempo para hacer la fotografía que veía desde lejos: cuando finalmente me acerqué sus buenos diez metros y llegué a la sala, el guía que había estado haciendo dirigir su atención a todo este autocar en la postura de la dama ya les había dado un tiempo para quedarse mirándola y admirarla antes de pasar a otra cosa. No tengo excusa, pero claro: tuve que acercarme mientras sacaba la tableta de la cartera, lograr una posición entre el grupo, encuadrar y sacar la foto, con lo que ya la mayoría han dejado de mirar al objeto de atención, porque su guía no les fuerza a ello. Pero de lejos, todos con un punto focal, causaba jocosa impresión. 
 

Ser millonario para esto


Estaba leyendo el jugoso dossier que Le Monde Diplomatique de abril le dedicó a la India y tuve que leer dos veces la nota marginal que dedica a Ambani, el personaje hindú más rico del mundo.
Allí decía, y la entrada de la wikipedia que adjunto confirma, una serie de características de Antilia, la vivienda personal de ese señor.
Antilia es esa cosa tan fea que emerge entre el “Mumbai de los millonarios” en la foto que adjunto. Consta de 27 pisos, sumando una superficie que equivale a dos tercios de la del palacio de Versalles. Está calculado para resistir un terremoto de magnitud 8 en la escala de Richter y, dice la wikipedia, incluye un garaje para 168 coches (¡no da ni para uno al día!), una sala de baile, 9 ascensores de alta velocidad, un teatro, jardines elevados, spa, etc.
Yo creo que forma parte de estas cosas que incitan a cualquiera para perseverar en sus negocios para llegar a poder poseer algo parecido. Es el estímulo del sistema imperante, ¿no?



 

jueves, 20 de junio de 2024

Paseo por L'Escala

Ayer, antes de anochecer, sempiterno paseo por L’Escala, buscando sitios insólitos, casas pequeñas y antiguas que han aguantado el tirón del desarrollo turístico que ha acabado con casi todas ellas,…
Llego, como casi siempre, a la vieja -ahora medio en ruinas- tienda de ultramarinos. Si no estoy equivocado era de l’àvia Teresa, esto es, de mi bisabuela por parte de madre. Lleva un par de años con un letrero de un despacho de “arquitectura i obres”, pero luce como si no se hubiera tocado durante setenta años.
Luego veo la placa de la “Baixada del Monjo”. En un pueblo en el que todo el mundo tenía un mote, el de “el Monjo” (el monje) se lo adjudicaron al “Tío Pep”, hermano de mi abuela materna, Caterina Dubé.
Por las crónicas familiares el Tío Pep debió llegar a ser uno de los más acaudalados del pueblo. Dueño del comercio de ultramarinos o de una de las dos gasolineras del municipio (la otra pertenecía al famoso fotógrafo local Esquirol), se ve que era también propietario de edificios y solares en toda esa primera línea de costa que ahora le llaman “la mar d’en Manassa”, que no se edificó hasta finales de los 60 o principios de los 70, él ya fallecido.
Mi madre explicaba que durante la guerra, para que no le pelaran, se escondió por la montaña del Montgrí (a donde ella había ido alguna vez a pie para llevarle comida), dejando antes a buen recaudo un magnífico coche que tenía. Lo más divertido es que el coche lo descubrieron y requisaron los últimos días de la contienda. Tras haber permanecido oculto todo el tiempo, cuando ya parecía que iba a poder recuperarlo, unos se lo llevaron en la huida hacia Francia y nunca más se supo.
Recuerdo también crónicas familiares sobre la extrañeza de ver aflorar un enorme edificio blanco, horroroso, al que, precisamente, lleva la Baixada d’en Monjo, el primero que se edificó por ahí y el primero de la línea de costa al entrar en el pueblo. Todos pensaban que ese terreno era propiedad del Tío Pep, pero les desengañaron mostrándoles un título de propiedad con el que nadie sabe cómo se hicieron.


Me gusta el nombre de la placita. Según atestiguan los papeles de su puerta, está casa es de un pintor extranjero, que tiene ahí una galería sobre su obra.


El colmado de ultramarinos que yo -no sé si con acierto o no- asocio con el de mi bisabuela.

Y la placa que lleva ahí tiempo, como si hubiera habido intención de restaurarlo.

La “Baixada del Monjo” hacia el mar, y visión posterior de parte del enorme y horroroso edificio de apartamentos, algo así como un conjunto repleto de balcones andaluces, que va del “Mar d’en Manassa” a la Cala de la Creu.

La Mar d’en Manassa. Si siguiera recto por encima del mar, ese paseante llegaría al muelle griego y Sant Martí d’Empuries. Por la derecha asoma un poco de El Cargol.

Desde el edificio de la Gavina, el antiguo puerto de L’Escala, ahora “La Platja”. Con la reciente reforma de Carles Ferrater se ha ganado en tranquilidad fuera de temporada por la ausencia de tráfico rodado, pero en verano se ha convertido en un infierno de consumo de paellas y todo tipo de comidas de cosas del mar. De toda la comarca vienen: dejan el coche en uno de los parkings gratuitos que han hecho fuera del casco antiguo y llenan al completo los locales monotema del lugar. A día de hoy solo dos no son sitio para comer. 
 

miércoles, 19 de junio de 2024

Shinjuku (Tokio)

En Tokio, y mas concretamente por el barrio de los rascacielos de Shinjuku, buscando vistas para ver el Fujiyama, entramos en un edificio a voleo, donde entraban gente muy joven, llamamos a un ascensor y subimos a un piso bien elevado.
La sorpresa fue que dimos con una escuela que daba clases de maquillaje y cosas así para rodajes cinematográficos.
Ni que decir tiene que todos los críos iban vestidos según la moda esa marcada por los mangas y la horrible estética publicitaria asociada.
Lo más curioso, que finalizada la clase de maquillaje, todos los alumnos con cortes y colores de cabello más bien de apariencia contestataria se levantaron e hicieron al unísono una reverencia de despedida a su profesora.


Entramos en el edificio siguiendo a estas criaturas, que contemplan en el hall una exposición de cosas de su edad.

Pero, como no nos interesaba, pescamos con decisión un ascensor, apunté a un piso bien alto y mantuvimos cara de decididos entre gente que no creo llegaran a tener veinte años.

Buena parte del edificio parecía estar dedicado a escuela de cosas de estas.

Hasta en las alturas.

Supongo que deben ser imágenes de gente experimentada que habla de las salidas profesionales de las enseñanzas que ahí se imparten.

Con áreas de reflexión…

En el medio, las dos Torres de Notre Dame, digo, del ayuntamiento.





Un área utilizada… 

Inicio de verano en L'Escala


Hoy, a las 9:15h, se instala la primera bañista en la playa urbana de L’Escala. Nada que ver con lo que sucede unos pocos días más tarde. 

Catedral de Orvieto




Sus colosales dimensiones, el efecto escenográfico que le infieren sus columnas, su fachada repleta de detalles, sus frescos,… Por muchas cosas se impone en el recuerdo la catedral de Orvieto.
Cuelgo unas pocas fotos de las esculturas que pueden verse en ella. Alguna tomada de lejos, porque no puedes acercarte. Las dos últimas están, en realidad, en el museo de la catedra



 

lunes, 17 de junio de 2024

Museo Arqueológico de Nápoles


Los trozos mejores de los iniciales frescos que se descubrieron en los yacimientos arqueológicos fueron a parar al Museo Arqueológico de Nápoles. Recuerdo que la primera vez que lo vimos compramos una postal de la Flora de la Villa de Arianna, Stabia (primera imagen) recogiendo flores, en lo que nos pareció un antecedente de la Primavera de Botticelli.
Pero hay otras decoraciones murales domésticas que también asombran.

Del natural (tableta de la derecha) sale mucho peor en foto,



Los tapices medievales tienen precedentes claros…
 

Rothesay (Isla de Bute)