Y es que no sólo de exposiciones puede vivir uno en París. La ciudad está llena también de excelentes librerías.
Delpire & Co. Una librería que ofrece publicaciones de exquisito diseño. Nos la dio a conocer ya hace un tiempo Palet Palots.
Ya hace tiempo desaparecida L’Hune, L’Écume des Pages ocupa físicamente un lugar cercano y mentalmente buena parte de lo que significaba aquella.
Una de cine (impresionante el surtido de packs de DVD que ofrece, como un Desplechin con toda su filmografía) que no conocía.
En el conjunto del Institut de France (con esa admirable Biblioteca Nazarino) esta pequeña librería con un surtido muy bien escogido.
Quizás por no practicar demasiado la Rue Rivoli, que en ciertos tramos suyos porticados se ha convertido en el reino del souvenir de baratija, no conocía esta buena librería, que me recomendó Albert Bover.
Como pone la placa es conocida como la más antigua librería británica fuera de las islas.
Pero en toda esta primera parte dispone de un buen surtido de libros, cubriendo mucha edición actual.
Y no hice foto de la Gallimard del Boulevard Raspail, que no olvido de visitar nunca cuando voy a París, porque entrar en ella me trasmite un gran bienestar. He buscado la foto entre las que hice el año pasado. Veo ahora, además, que tampoco hico foto de Junku, la librería japonesa. Pero es que no me convenció: El manga lo invade todo, y su estética me repele bastante.