Hace un poco más de un año, en un viajecillo por los pueblos blancos y la Sierra de Grazalema, hice para desviarme un poco y poder ver Setenil de las Bodegas, ese pueblo de la enorme roca aplastando unas casas de la que no hacía más que aparecer foto tras foto por Facebook y por Pinterest. Quería ver si era sólo ese gusto por las fotografías retocadas que circula tanto por aquí, o había ciertamente algo sólido detrás.
Aunque las fotos no me salieran todo lo bien que hubiera querido, creedme los que no hayan estado si digo que la respuesta es que sí, que no hay trucaje alguno. Y no sólo en el caso de la imagen que se ha hecho célebre (uno se pregunta que a quien se le ocurrió hacer casas y calle en medio por ahí), sino por otras muchas del pueblo, que está lleno de ellas.
La imagen que se suele ver más. El arroyo pasa por detrás de las casas de la izquierda.
Volviendo la vista una vez pasado por ahí. Un pasaje que impresiona...
Terrazas buscando amparo bajo otras cuevas.
Y la vista de otras.





































