viernes, 27 de abril de 2018

El teatro del Milenium Park de Chicago

Nada, un recuerdo del teatro del Millenium Park de Chicago. Diseñado (las volutas esas de planchas metálicas que envuelven el escenario lo delatan) por Frank Ghery, acoge con el buen tiempo a miles de personas, atraídas por conciertos gratuitos. Se colocan en sus limitados asientos con respaldo, en sus escasas gradas o por el césped que, si el concierto vale mínimamente la pena, queda invadido por venga asientos o protectores de la humedad de todo tipo traídos de casa, junto a lo necesario para un picnic.
Recuerdo un momento de apuro en el que, algo azorado, sentí realmente dónde estaba: La orquesta inicia el himno americano y absolutamente todo el público se pone en pie a cantarlo, con o sin la mano en el corazón.
Las fotos son de junio del 2016.



La pacífica invasión.


Todo funciona a base de voluntarios.

El momento de apuro. Me levanté para hacer el paripé al ver que todos se ponían de pie y cantaban el himno. No me sentí nada cómodo.



 

martes, 17 de abril de 2018

Plantación de plátanos de Madalena do Mar (Madeira)


Más de Madeira, que, como dice Jorge Gorostiza, supongo que podría ser también de la Isla de la Palma. En la primera foto Ilidio Sousa, Presidente de la Associação Insular de Geografia, se adentra por una plantación de plátanos de Madalena do Mar. Unos cuantos detalles por las otras fotos.

La flor del plátano convirtiéndose en el fruto.

Un mazo de plátanos ya casi listo.

Antiguos canales de la plantación.

Cubriendo un mazo con plástico para su protección.

La entrada a una casita justo en medio de la plantación.



 

sábado, 14 de abril de 2018

Calheta


Nada. Al lado del ingenio y la carretera de acceso a Calheta, junto a la riera, una cuesta que acerca a los bancales para plátanos, una casa, una verja de piedra, otra casa llena de humedades con una parra cubriendo su entrada. Por un momento esas imágenes te acercan a como debía ser la vida, hace no tanto, en Madeira.



 

miércoles, 11 de abril de 2018

El ingenio de Calheta

Volviendo a cosas de Madeira, una pequeña visita al ingenio de Calheta, uno de los tres que aún siguen trabajando en la isla. Éste está situado junto al enorme barranco por el que se accede a la población, empinándose entre bancales donde se cultivan plátanos y la propia caña. Parece que su producción sólo alcanza para tenerlo en funcionamiento a lo largo de un mes al año y combina su actividad con la seguramente más productiva de terraza para degustación, aunque en este sentido seguro que le gana la encantadora y frecuentada terracita del ingenio del otro lado de la isla, en Porto da Cruz.
Como las fotos que hice me salieron francamente mal y no tenía ninguna del conjunto, esa la he sacado del blog de Bestguide.pt, y otra en que se ve al ingenio trabajando, triturando las cañas, es de Víctor Hugo para del Diario de Noticias.


Foto sacada de Bestguide.pt

La caña de azúcar porteada en estos fajos, lista para ser troceada.

Por aquí se introduce para ser troceada y de esa forma extraer su jugo.

En trabajo de trituración. Foto de Victor Hugo para el Diario de Noticias.

El producto a lo largo del tiempo.

Y toda la (escasa) variedad producida.

El ingenio admite (lo de la terracita) visitas aunque no esté en funcionamiento. Te reciben unos paneles sobre cómo funcionaba la cosa, aunque no ha cambiado nada.

Tras las cubas para la fermentación y destilación, unas cuantas cajas de lo producido. Todas las instalaciones son un poco de mírame y no me toques.


La terracita...

Y sus vistas, hacia la iglesia y lo alto del barranco.

 

lunes, 9 de abril de 2018

Cabo Girao desde Cámara de Lobos


Desde una nueva plaza en un extremo de Cámara de Lobos la impresionante mole de Cabo Girao. Es un punto especial, con su mirador y un reciente funicular que baja hasta una fajã, pero la presencia de acantilados es constante en toda la isla de Madeira. Los bancales (primero plantaciones de plátano, luego viñas), regados por las ingeniosas levadas -por la zona más cercana al mar bastante maltrechas-, ascienden hasta esa cota intermedia de las casas de las fotos. Resisten bastante en los altos valles de los barrancos, retrocediendo sólo por el ímpetu de la invasión inmobiliaria, el turismo...


 

martes, 3 de abril de 2018

Costa Norte de Madeira


La costa norte de Madeira vista desde Porto Moniz, en su extremo noroccidental. Ahora todos esos acantilados rocosos están agujereados por túneles, con lo que haces el recorrido en un santiamén, sólo saliendo a la luz de tanto en tanto, en algún que otro valle. Pero años atrás la carretera estaba incrustada a media altura del acantilado, hecha con gran esfuerzo a pico y pala. Conservo una postal en la que se ve un coche detenido en medio de una curva, porque se ha encontrado de repente, con el consiguiente susto, con un viejo autocar que llegaba de frente.


 

Cabo Gorao (Madeira)


Debe ser el sitio más frecuentado por los autocares para turistas en Madeira. Está relativamente cerca de Funchal. Es el mirador del Cabo Girao. Abajo, una de esas "fajãs", terrenos junto al mar muy fértiles, como los que habían en la Isla de S. Jorge de las Azores.
Un cercano y nuevo funicular permite ahora la conexión entre la faja y la parte superior del acantilado. Antes, la producción agrícola, todo, se tenía que sacar por barco.




 

lunes, 2 de abril de 2018

Macaronesia


A los sitios les ves su real importancia cuando los practicas. Esa que se ve desde el ferry que va de Funchal a Porto Santo es la Isla del Faro, del final de la Punta de San Lorenzo. Benditas plataformas de paso en medio del Atlántico, a las islas de la Macaronesia (Azores, Madeira, Salvajes, Canarias y Cavo Verde) les notas, visitándolas, su importancia en tantas rutas marítimas de la historia, e incluso durante un tiempo de muchas rutas aéreas.
Tras eso, aprecias otras cosas. Fueron, por ejemplo, puntos de prueba para la colonización de otras tierras, tubos de ensayo en la planificación urbana. En este punto yo hablaría de una joya: Horta, en la isla de Faial. También fueron pioneras en el cultivo de productos que luego llegarían en gran número desde América Latina. En Madeira tuvieron una época dorada en la explotación de la caña de azúcar, hasta que no pudieron competir con la producida en el Caribe. Luego pasaron al plátano, como también hicieron en las islas occidentales canarias, pero su abanico de producción semitropical, como puede verse visitando el impresionante mercado de Funchal, es de lo más extenso.
Hay por la Macaronesia desde islas realmente muy pobladas (Funchal es la tercera ciudad portuguesa por número de habitantes) a otras desiertas, pasando, en un intermedio, por islas realmente aisladas, como la de Corvo, a la que tengo unas ganas enormes de ir desde que vi "É na Terra, nao é na Lua" (Gonçalo Tocha, 2011), que tiene unos 400 habitantes. Fueron tierras que, una vez pobladas, a la que iban mal dadas, dieron mucha población a la emigración. Hay más gente de las Azores en Norteamérica que en las propias islas. En el ferry de Madeira a Porto Santo hablamos con un niño venezolano que había acompañado a su abuela al hospital de la isla grande y regresaba a su casa, con cara de tremendamente aburrido. Forma parte del nutrido contingente de emigrados durante el siglo XX a Venezuela, que ahora están regresando, por la situación económica de donde ya nacieron. Ahora intentan vivir en el país de sus abuelos, la mayoría del turismo, que es lo que más da.
Han tenido y tienen aún las islas su importancia militar si la cosa se pone chunga. ¿Quién no recuerda la reunión de esos tres ases en las Azores? Tuvo lugar en el aeropuerto de Terceira, base de la OTAN y uno de los tres con una pista más larga en Portugal. Otro de esos tres, que también lo construyó la OTAN, es el de Porto Santo, que casi atraviesa en diagonal la isla de norte a sur. No por razones militares, sino de aprovechamiento y derechos de pesca, hay un conflicto casi militar entre España y Portugal, en este caso por la posesión de las Islas Salvajes.
Hay que ir, a la que se pueda, a conocer Cabo Verde. Quizás como escala hacia Brasil, que tienen a tres horas de vuelo.


 

Rothesay (Isla de Bute)