jueves, 31 de octubre de 2013

Hotel Santa Clara (Madeira)


El Hotel Santa Clara, dice Rui Campos en su "As origens do turismo na Madeira", fue durante muchos años (en el s.XIX) el mejor hotel de Madeira. En las fotos en B/N, de Perestrellos Photographos, se ve una vista general del mismo, a la derecha del enorme convento de Santa Clara y un taxi frente a su fachada norte. La casa sigue existiendo hoy en día. Me atrajo su ahora bien cuidado porche en terraza.



 

miércoles, 30 de octubre de 2013

Y paseo final por Martorell. Los nuevos barrios

A saltos, siguiendo los golpes migratorios y las políticas de las diferentes administraciones y negocios, Martorell ha ido urbanizando su término municipal del otro lado del río Anoia. Veo que las fotos no han seguido el orden marcado, pero lo dejo así. Con esto acabo de dar la lata con Martorell.

Promoción privada siguiendo la iniciativa del Incasol (Institut Català del Sol).

El primer ensanche fue, no obstante,sin cruzar el Anoia, e iniciativa privada, pese a tener una semejanza enorme con las iniciativas de la Obra Sindical del Hogar. Fue Francesc Santacaba el que hizo la promoción en el terreno de huertas entre el casco antiguo y el río -cerca de su casa-, dando a la población su primera piscina municipal. Naturalmente, llegó una crecida del río, y tuvieron que sacar a los vecinos en lanchas neumáticas a la altura del primer piso.

Más de un 10% de la población de Martorell procede del Marruecos. Aquí, dos mujeres pasando por el puente peatonal que inicia la cobertura del "Camí fondo', la zanja por donde pasa una de las redes de comunicación -en este caso de RENFE- que cruza el término municipal.

El primer polígono de viviendas de ensanche del otro lado del río. Iniciativa oficial, del Ministerio de Vivienda, de los 60. Se ha de decir que se han recubierto nuevamente todas las paredes exteriores de las torres, y urbanizado, ajardinándolas, todas las plazas interiores,.

Por sus equipamientos y su estado de conservación, se nota que Martorell tiene ingresos elevados: En su término municipal -de hecho en su extremo- están radicadas empresas como la SEAT o SOLVAY...


Durante los años 90 e inmediatos posteriores, los nuevos habitantes de Martorell han ido a vivir ahí buscando vivienda cerca de Barcelona, a precios asequibles. Muchos de ellos no pisan nunca el centro de la ciudad.

ärea de ensanche de iniciativa privada de los años 70, que ha provocado muchos problemas de sutura. Por ejemplo: Esta calle no tiene salida.

Otra de las promociones privadas del polígono del Incasol, con unos standard de calidad altos, pero posiblemente ineficaces para crear ciudad y cubrir las necesidades de vivienda de la época.

Dos de los 4 carriles del puente de la Nacional II se han convertido en mirador del Anoia y paseo peatonal, para ligar a pie el casco antiguo con los nuevos barrios.

Piscina municipal (tienen también otra cubierta) y restaurante de la misma. ¿Quién diría que se encuentra en Martorell?

Área tranquila y de buenos standard de calidad junto a la piscina municipal. En el límite de la población (cerrada por la salida del peaje de la autopista hacia la autovía A-2, tras un talud que insonoriza). 

martes, 29 de octubre de 2013

Y paseo final por Martorell. El casco antiguo

Aspecto de la calle principal el sábado por la mañana.


Durante muchos años la carretera que unía Barcelona con Madrid cruzaba, a cuatro carriles, un ennegrecido Martorell. Luego apareció la autopista, y no se les ocurrió otra cosa que ponerla en voladizo sobre un extremo de la ciudad. Ahora dicen que el casco antiguo es lo que está más deteriorado, porque la gente se marchó a otros barrios, pero un sábado por la mañana es agradable.

Junto al Pont del Diable. Y no se ven el ferrocarril y otras comunicaciones que también pasan por este punto

Al final de la calle principal, por encima de las casas, el viaducto de la autopista.

La torre de les hores.

En la plaza. Martorell, como muy bien nos explicó un geógrafo local, tiene historia, pero está muy escondida. Al hacer unas obras se encontraron en esa casa de estructura de hierro ese arco,

La plaza, con, al fondo a la derecha, el casino facha (hay otro progre que se llama "El progrés" y, a la izquierda, un edificio años 70 que rompe toda la armonía.
 

lunes, 28 de octubre de 2013

Centro Cultural de Martorell


Junto al “Pont del Diable” de Martorell había un cuartel de caballería del siglo XVIII (coetáneo del puente de Molins de Rei que se hundió en una riada tras unas temerarias extracciones de áridos). Con el tiempo y abandono, su superficie fue reduciéndose, hasta sólo quedar de él el extremo más cercano al puente.
El ayuntamiento lo quiso convertir hace poco en “Centro Cultural” pero, durante las obras de restauración, “colapsó” (desde el 11S parece que los edificios siempre se “colapsan”), según me explicó un concejal. El arquitecto municipal procedió entonces a colocar una claraboya, al cierre de los muros exteriores y al vaciado interior, al que se asoman ahora varios pisos. Viéndolo, no obstante, no creo que sumen mucho los metros cuadrados útiles de superficie.
En el patio central colocaron esta escultura de un artista local, que dicen ser una alegoría del teatro.


 

Hotel Monte Palace (Funchal)


Dice el pie de foto (del libro “As Origens Do Turismo Na Madeira”, de Rui Campos Matos) que la Quinta Prazer dio paso en 1904 al Hotel Monte Palace, y que hay pocas fotos de ella, como ésta, en la que apenas se ve su porche.
Y parece que en la foto lo primordial está delante del porche…

 

sábado, 26 de octubre de 2013

Pont del diable de Martorell

La marca de las legiones romanas en una de las piedras de la base del "Pont del diable" más cercana a la ciudad.


En una piedra de la base del “Pont del diable” de Martorell hay una marca de las que efectuaban las legiones romanas. Sólo esas enormes piedras (que recuerdan mucho las visibles en la base de la muralla de Barcelona) y el arco del otro lado del río permanecen desde su establecimiento por los romanos. Unas cuantas piedras vecinas son del puente gótico. Todo el resto, de los años 40 del siglo XX, porque el puente fue totalmente derruido durante la huida del ejército republicano durante la guerra civil.

A la izquierda de todo, las enormes piedras del puente romano, imperturbables por el paso del tiempo (a ver quién es el guapo que las mueve de ahí…). Justo a continuación, a su derecha, y antes del primer arco, las piedras del puente gótico. Todo el resto, salvo el arco romano del principio del puente al otro lado, pertenece a la reconstrucción de la década de 1940. 

Martorell

Pero recorriendo las calles del casco antiguo de Martorell, lo que sorprende es la cantidad de esgrafiados que, con apariencia de ser del cambio del siglo XIX al XX (quizás restaurados recientemente), están firmados por J.Amat en los años 80 y 90 del pasado siglo.
Tienen mérito (parece que Jaume Amat aprendió de Ferdinandus Serra llevándole cubos de agua y viéndole actuar en sus trabajos), aunque habría estado bien que, en vez de imitar las formas de otra época –que se repiten hasta la saciedad-, hubiera ensayado más formas del momento. Aún en edificios antiguos, ciertos esgrafiados suyos parecen dotar al edificio, en vez de un signo de su carácter, de una impostura. Y la cosa ya es en general chirriante en edificios más nuevos a los que se le aplica un esgrafiado noucentista.


Comentábamos que igual era la casa de un informático…

Véase la firma: 1988. En ésta, "la pàtina del temps" lo hace parecer antiguo. Pero quizás más que el edificio, como atestiguan los balcones.

Quizá´s´los más acertados, cubren la capilla del antiguo Hospital de Sant Joan, el típico que había en las poblaciones en el camino de salida, ya fuera de murallas.
 

viernes, 25 de octubre de 2013

Martorell


Estoy convencido que muchos de los que viven por Barcelona habrán pasado por encima de Martorell, pero no se habrán entretenido en descubrir la ciudad. A mi me pasaba. Hoy he ido a la salida que ha efectuado la Societat Catalana de Geografia, que la tenía como destino principal.
Una de las varias sorpresas ha sido descubrir la cantidad de esgrafiados que cubren las fachadas de sus casas.

Autor desconocido. En la fachada de una antigua fábrica de paraguas.

Esgrafiado de Ferran Serra

Esgrafiado de Ferran Serra, restaurador del edificio del gremio de velers de Barcelona.
 

Carmo Hotel (Funchal)


Estos primerizos turistas posan de forma distendida delante del Carmo Hotel de Funchal (Madeira), un caserón hoy en ruinas, como desgraciadamente muchas casas de valor de la ciudad.
 

Funchal


Funchal, Madeira. Octubre 2013
 

jueves, 24 de octubre de 2013

Reid’s Palace (Madeira)


Éste es el Reid’s New Hotel (actualmente Reid’s Palace) poco después de su inauguración, en 1891. Por él ha pasado, hasta hoy, todo el famoseo que se ha acercado a la isla de Madeira. Aristócratas venidos a menos o aún con posibles, actores, escritores,…
Dice el libro que lo proyectó el arquitecto Somers Clarke (1841 – 1926) que, por su nombre, no debió aplicar demasiado el gusto local, y sí, en cambio, el que existía por aquel entonces para los “Grand Hotel” repartidos por todo el mundo.
Se implantó –cosa inusitada- algo alejado de la trama urbana de Funchal, y a su alrededor ha ido apareciendo todo un barrio que está horrorosamente trufado de hoteles enormes y restaurantes de todo tipo, tirando a lo masivo, en el que se arraciman casi todos los turistas que no residen en un crucero.


 

Madeira


Podría ser una imagen de prospecto turístico de Madeira, género que detesto, pero hice la foto –recién llegado- porque realmente combina unas cuantas cosas claves de por ahí: esas flores, esas ventanas, esas piedras.
Está hecha en la calle principal de Funchal, la Avenida Arriaga.

 

martes, 22 de octubre de 2013

Quinta Achada (Funchal)

La fachada de la Quinta Achada deja ver bastante bien que se formó a partir de una construcción anterior: Surgió de la compra, en 1881, de una construcción rural de mediados del setecientos.

Fotografía: Perestrellos



A finales del s.XX una remodelación convirtió la enorme Quinta Achada (la de las fotos) en un hotel: el Estalagem Jardín do Lago (Funchal, Madeira)

Este interior de la descomunal Quinta Achada indicaría que su calidad no quedaba restringida únicamente a su jardín.

Fotografía: Vicentes
 

lunes, 21 de octubre de 2013

Funchal


Con las limitaciones de mi escáner me quedó cortada por la derecha la Quinta Favila, que era toda vegetación exuberante por la derecha. Dice el texto que era “un ejemplar representativo de una tipología compacta, largamente difundida durante la segunda mitad del s.XIX (…)”. Y que, hoy demolida, estaba en la actual Avenida de Luis de Camoes de Funchal, Madeira.
Fotografía de Perestrellos Photographos.

 

Funchal


Aunque existen por su alrededor centros comerciales que les deben estar chupando paulatinamente la sangre, Funchal, la capital de Madeira, está llena de comercios tradicionales. En algún caso, como esta Casa Catanho, la edad de sus propietarios -en la foto, echando el cierre, al final de la jornada laboral- hace temer por su futuro. Está -¡y que sea por muchos años!- en la Plaza del Municipio.
 

domingo, 20 de octubre de 2013

Quintas de Madeira


Para situar un poco las fotos de las “quintas” que van a ir construyendo los europeos que van a quedarse a residir en Madeira durante el siglo XX, puede servir esta fotografía del Funchal de final del XIX, de Joaquim Augusto de Sousa.
Por la posición del campanario de Santa Clara, arriba, a la izquierda, la foto debió ser tomada desde el ahora horrorosamente invadido por hoteles de gran tamaño y sitios para comer Lido, una elevación en acantilado del terreno desde el que se podía contemplar toda la capital, donde, a la sazón, había aparecido ya el majestuoso Reid’s Palace, el hotel destino de la retahíla de aristócratas y famosos visitantes de la isla desde su inauguración hasta hoy en día.
Funchal está extendida por este magnífico anfiteatro natural que constituye uno de los pocos casos de toda la isla en que una considerable superficie de su costa no está constituida por acantilados. Esa U que hacen las montañas para abrazar el mar está ahora llena de casas, pero mantiene su fuerza y bellezas impresionantes. 

Las quintas, en general, se van a concentrar en el área del Lido (como esta “Quinta Bichinha” de la derecha, con un carruaje a trineo arrastrado por bueyes esperando a sus ocupantes para ahorrarles las enojosas subidas) y en la zona de la montaña que ya se ve más poblada de casas, el “Monte”. 

sábado, 19 de octubre de 2013

Quintas de Madeira


Llibres – 111
Tras buscar por todos sitios fotografías sobre británicos y demás primeros turistas de la isla de Madeira, dimos finalmente en la Librería Esperança de Funchal con este libro, lleno de fotografías sobre las famosas “quintas” que construyeron como residencias.
Los “Vicentes” son tres generaciones de fotógrafos de la isla, que tienen repertoriado todo lo que se pueda buscar al efecto.
Colocaré alguna de estas fotos por aquí.
Rui Campos Matos – “As origens do turismo na Madeira. Quintas e Hotéis do Acervo da Photographia Museu – ‘Vicentes’ “
(Delegaçao Regional da Madeira da Ordem dos Economistas & DRAC, Madeira, 2013)

 

Punta do Sol (Madeira)


Postals – 211
“John Dos Passos na Punta do Sol em 1960”
(Exposiçao ‘Tres Percursos Literários’. Centro Cultural John Dos Passos, Punta do Sol)
Compré los escasos juegos de postales que vendían en el, por otra parte, muy interesante Centro Cultural John Dos Passos de este pueblo costero de Madeira. Vale para reflejar uno de los emplazamientos más singulares de la isla, al tiempo que otras de sus comunes características: barrancos, carreteras sinuosas, bancales con bananos o vides, emocionantes edificios,…

 

viernes, 18 de octubre de 2013

Clases sociales en Madeira


Explicación clara sobre clases sociales. La grácil señorita que está descendiendo de su hamaca tras un traslado por la agreste isla de Madeira pertenecía a la clase acomodada. Sus porteadores no.


 

viernes, 11 de octubre de 2013

Gran Café de Oslo


Dicen que Ibsen iba habitualmente a este "Grand Café" de Oslo desde su casa, situada bastante cerca. Tan sólo tenía que rodear los jardines del palacio real.
Las fotos del interior lucen muy mal debido a que están hechas subrepticiamente, cuando un chaparrón nos indujo a entrar a verlo y pudimos apreciar su paisanaje actual, mayoritariamente norteamericano



 

jueves, 10 de octubre de 2013

Literaturhuset (Oslo)

Todo un edificio donde se hacen todo tipo de cursos, con una planta baja abierta de la que hice este verano unas pocas (4) fotos.

El bar.

El restaurante, que está bien.


Y la librería, vista desde la mesa del restaurante...
 

Rothesay (Isla de Bute)