viernes, 24 de noviembre de 2017

Yuso

Desde un agujero de la valla, toda la imponente fachada este.

Rodeando Yuso, el monasterio de abajo. Si Suso es la delicadeza, la buena integración con el entorno, Yuso es la grandiosidad. Parece que te hayas encontrado de repente con El Escorial.
Está curiosa la leyenda bajo la que se esconden las razones de su fundación original, en el siglo XI, cuando se les hizo pequeño el monasterio de arriba y debieron pensar que el llano daba para más: trasladan, por orden del rey de Navarra los restos de San Millán desde el Monasterio de Suso a Nájera, la capital. Pero cuando llega ahí la carreta con la carga, los bueyes no quieren dar un paso más: Señal divina.
La mole actual toma su aspecto exterior de su reconstrucción en estilo herreriano, que es el que le da esa magnificencia. Todo su interior quedó hecho unos zorros tras la desamortización, hasta que los Agustinos Recoletos (los anteriores habían sido los benedictinos) lo compraron y siguen explotando ahora (mientras que Suso no es privado, sino público): Tienen unos cuantos miles de metros cuadrados a su servicio, por lo que están a sus anchas y aún les da para vender visitas a claustro, Iglesia y sacristía con piezas restauradas, alquilar un buen cacho a una hostería donde se come muy bien, etc.
Las fotos son de un agradable paseo por su exterior, rodeándolo por completo. Es quizás la forma de apreciar su poderío. Aún conserva buena parte de sus tierras de cultivo en activo, cercadas por una buena valla que se extiende mucho más allá.

Recorrida toda la calle del pueblo, una calle baja hasta el sendero del río (ver los árboles de ribera al fondo) rodeando la enorme huerta este del monasterio.

Por una brecha.

El sendero que sigue el riachuelo. A la derecha, la valla del monasterio.


Vuelta a entrar en el recinto, ahora en la huerta oeste, convertida en buena parte en aparcamiento.

La entrada al monasterio (a la derecha). A la izquierda, la iglesia.

Desde la carretera, ya abandonando el valle.
 

jueves, 23 de noviembre de 2017

Chicago


Queda bastante cerca de la visión futurista sobre la ciudad en el año 2000 que se veía en láminas de principios del siglo XX. De hecho, sólo le faltarían unos cuantos aparatos voladores a media altura. Es una foto del río Chicago sacada en junio del 2016.
 

martes, 14 de noviembre de 2017

Sajazarra (La Rioja)

Viñas ya de diferente coloración, junto a Santa María de Cillas.

Sajazarra es un pueblo de La Rioja de sonoro nombre anunciado en un cartel de la vecina carretera como "Uno de los pueblos más bonitos de España", cuestiones ambas que lo van a ir llenando cada vez más de visitantes. En realidad, fijándose, lo que pasa es que forma parte de una asociación de municipios de ese nombre, con lo que digo yo que debe poderse llegar a esa categoría mediante el pago de una cuota.
Pero no está, realmente, mal. Tiene un aparatoso y "pintoresco" castillo, una singular iglesia, ningún comercio salvo un par de restaurantes, un río, un recinto antiguamente amurallado, una calleja con un par de brazos empalados, una escuela atravesada por un dragón y un camino bordeado de viñas a la ermita medieval de Santa María de Cillas.

Las vides que suben hacia la ermita.

El último sol del día colorea la ermita y proyecta sobre ella la sombra de los escuálidos árboles que la rodean

La hora bruja.

La carretera que lleva del pueblo a la ermita.

Ya llegando a la ermita, entre vides.

Manos de empalados que casi se entrelazan. Muy cerca, un dragón cruza una escuela.

A la entrada del pueblo.
 

sábado, 11 de noviembre de 2017

Yuso


Ahí debió vivir una familia. O quizás no, y sólo se utilizaba el edificio para almacenar en él algo por parte de gente que trabajaba para el vecino monasterio. En cualquier caso, ahora está vacío, sin vida alguna, sólo mostrando su bello, algo decrépito, tejado. Casi como un viejo sombrero.
 

Santa María la Real de Nájera

Cuando le dije a mi hermana que la semana pasada había estado en Nájera, me explicó que en una ocasión lo visitaron con mi padre, quién iba contando el número de Garcías, ya reyes o nobles de diferente alcurnia, con los que se encontraba, restregando orgulloso el resultado por la cara de mi cuñado, un apellido en absoluto representado por ahí.
El monasterio de Santa María La Real de Nájera es quizás el punto más apabullante de la localidad para dar con sus glorias del pasado, cuna como fue de los reinos de Navarra, Castilla y Aragón. Se visita un pórtico y escalera real, un impresionante claustro, iglesia y cueva, todos ellos trufados de mausoleos.


El claustro de Santa María La Real de Nájera

Detalle de la ornamentación de uno de los arcos del claustro.

Una de las numerosas tumbas del claustro, aunque el pobre ocupante parece estar en los huesos.

La nave De la Iglesia y su retablo barroco.

Uno de los guardianes de la cueva.

El otro.

Al fondo, detrás de la reja, debajo del coro, la cueva original del monasterio, actual mausoleo real.


El mausoleo real, en la entrada de la curva origen del monasterio.

La virgen de la cueva..



 

domingo, 5 de noviembre de 2017

Santa María de los Arcos


Siempre se aprende algo. No lo teníamos planificado, pero una casualidad nos llevó ayer a la Basílica de Santa María de los Arcos. Decían que era una Basílica Paleocristiana y, acostumbrado a ver bajo ese nombre unas cuantas ruinas de los cimientos de algo, arrugaba la nariz. Pero el "¡Os va a encantar!" venció la resistencia. La impresión cuando te abren la puerta de la Iglesia y atisbas el interior es grande. Toda su estructura se basa en antiguas columnas romanas, las de mayor diámetro conservadas en toda la Península Ibérica.
La solución al enigma: A mitad camino, en la Vía Augusta, entre las minas de oro de Las Médulas y Tarraco, Tricio (La Rioja), reputado por su "terra sigillata", estuvo ocupada unos tres siglos por parte de la VII Legión Romana. Elementos de las columnas de su templo, colocadas, eso sí, a la tuntún (como graciosamente explicaba la señora de la Asociación del pueblo que cuida de ese patrimonio), sirvieron para sostener la nueva iglesia parroquial, situada en el llano precisamente donde había también un mausoleo del siglo III, que ahora también se ha descubierto.
Vale el viaje, que diría la Michelín.

 

Mirador sobre el Ebro


Parece retocada con un Photoshop de esos, pero yo sería incapaz de hacer algo así. Lo de abajo, bajo el puente, es el Ebro, que sigue conduciendo agua hacia al mar imperturbable. Me costó subir hasta ahí, ya que tengo los pulmones algo resentidos, pero el esfuerzo valió la pena. Había una luz maravillosa, que la fotografía recogió sólo en parte.
 

sábado, 4 de noviembre de 2017

Por Berceo


Supongo que he hecho la foto con el mismo espíritu con el que las hace Xavier Perarnau, pero me falta su lenguaje para acabar de explicarla.
 

Rothesay (Isla de Bute)