Este “Café” que culmina la subida por “el carrer de les botigues” (todas absolutamente cerradas el sábado por la tarde en que pasamos) alberga un restaurante con estrella Michelin. Eché una ojeada al interior y no me sedujo, no obstante, su decoración, tirando a modernista de colorainas.
A la izquierda, pared del restaurante.
Recuerdo frecuentemente lo que Pasolini decía en “La forma de la ciudad” (1974). Ahí mostraba la ciudad de Orte, que había conservado durante siglos su fisonomía global y se lamentaba de que en los últimos años un edificio alto colocado donde no debiera había dado al traste, con su desprecio, con esa forma amable que había permanecido hasta entonces.
En un paseo de sobremesa del sábado por Anglès, desde la parte baja del municipio (un ensanche tirando a anodino edificado siguiendo la carretera) eché una mirada a la pequeña colina de donde había bajado. Como en el corto documental señalado, una horrorosa casa de pisos construida diría que en los años 60 se imponía, tapando -en este caso horizontalmente- y rompiendo la armonía del casco viejo de la población. Desistí de hacer la foto, por aquello de no trasmitir horrores.
No obstante, con mucha casa abandonada, se aprecia un esfuerzo actual por documentar y poner en relieve los muchos edificios de interés que la parte vieja de Anglès esconde. Un cartel adjunto a cada punto de un recorrido establecido da pistas sobre la historia de bastantes casas nobles repartidas por la trama.
Una de las placas no está junto a un antiguo palacio, sino ante una sencilla casa esquinera de pisos que parece, además, abandonada. Señala que ahí estuvo la vivienda de la pintora ahora tan puesta en boga, Remedios Varo.

Varias casas nobles jalonan el recorrido.
La Casa donde vivió Remedios Varo. Con el cartel que se ve, pero con signos evidentes de abandono total.
De otra casa de la localidad.
“Escola per a nenes”
Mucha casa en ruinas…