La valla que cerraba el recinto por la calle Santa Eulàlia está muy trabajada.
Yendo dirección Barcelona por Santa Eulalia uno de esos ejes que, como la Gran Vía, atraviesa el municipio longitudinalmente: segunda entrega de fotos de este paseo por L’Hospitalet. Se trata de lo que queda de Can Trinxet.
Siguiendo los caminos que salían de Barcelona (se dice que ésta fue la Vía Augusta romana) y el Canal de La Infanta, esta zona de L’Hospitalet se llenó de fábricas… que llegado un momento ya no se querían en la gran ciudad. No demasiado lejos de la Tecla Sala, famosa por sus hilaturas, estaba esta Can Trinxet, que las crónicas dicen que se hizo famosa en tiempos por fabricar los uniformes de pana de los tranviarios.
Acabada su actividad ya en tiempos de gobiernos democráticos, desde entonces han habido reivindicaciones vecinales para su conversión en equipamientos, pero ahí permanece, tapiada por completo, supongo que en espera del presupuesto necesario y, quizás antes, de una idea de qué hacer con la nave.
Se ve que en el último certamen Manifiesta fue una de las sedes, pero sin invertir gran cosa para la instalación y visita de lo expuesto.
Detalle
Elevando la tableta por encima de la valla de la puerta principal, a ciegas, me salió esta foto.
Sólo tras andar unos metros vimos que se podía ver desde un lateral toda la nave. Al fondo, la chimenea, que es lo que acaba quedando de todo esto. A la derecha ya hay una nueva promoción inmobiliaria, que parece de calidad.
Pese al cartel no se veía actividad alguna, y todo estaba cerrado y tapiado



















































