Con la vista de las lagunas donde arrancó Cagliari debía haber escrito lo que nos explicaron de esa zona y de Cerdeña entera: Es un matriarcado. Aún hoy, una buena porción de alcaldes de municipios son mujeres, y la cosa viene de antiguo. Viene de que era una sociedad de pastores, y los pastores, como los pescadores gallegos, de tanto en tanto desaparecían con el ganado por mucho tiempo. Y explicar, a partir de ahí, la estructura de propiedad de la tierra, la forma de extensos gajos propiedad de cada casa, cada una con un pequeño huerto para cultivar lo imprescindible detrás, luego un terreno más amplio, donde cultivar otra cosa, y más allá terreno para el pastoreo. Así fue creciendo Cagliari.
Pero ante una foto como ésta, que nos habla de la mucha ruina aún acumulada en la ciudad, hay que hablar de otra cosa: Cagliari fue una ciudad mártir. Los bombardeos aliados destruyeron nada menos que el 60% de los edificios. Hay quien dice que eran unos bombardeos enormes para hacer creer que el desembarco tendría lugar ahí, en vez de en Sicilia.







































