martes, 30 de septiembre de 2025

Museo Borgogna de Vercelli


La primera foto la hice, saliendo de él, del Museo Borgogna de Vercelli. Las otras, últimas obras suyas que fotografié y cuelgo.







 

domingo, 28 de septiembre de 2025

Camprodón





Y con éstas termino de colgar fotos del recorrido por el centro de Camprodón, que suele acabar, tras quizás pasar por el Paseo Maristany, en el Pont Nou, repleto de visitantes sintiéndose ante un icono.



 

sábado, 27 de septiembre de 2025

Camprodón

Siguiendo el paseo por Camprodón de hace ocho días, un sábado por la tarde.

Entrada a la iglesia del Monasterio de Sant Pere, origen del pueblo de Camprodón.

Una de las tres tiendas de la calle de las tiendas de Camprodón donde comprar sus famosos embutidos. Aunque en el Valle de Camprodón no se crian cerdos…

La plaza del mercado, con una actividad de ocio grande el sábado por la tarde.


Al llegar a la plaza hasta me emocioné viendo la cola que había en el cine. Al acercarme vi que no iban al cine, sino al bar del mismo casal al que pertenece y gestiona el cine.



 

martes, 23 de septiembre de 2025

Galletas Pujol, La Generalitat y Vallter 2000


Inicio de la calle de las tiendas de Camprodón. Pastisseria Pujol. Pues nos explicaron que era de los Pujol de una de las dos fábricas tradicionales de galletas de la localidad junto a las Galletas Birba: las Galletas Pujol.
El negocio debía ir viento en popa, generando un buen superávit, porque en los años 70 mostraron disponer de capital para invertir en una iniciativa que iba a completar sus negocios: las pistas de esquí Vallter 2000.
Según nos explicaron la idea era construir una pequeña estación familiar, de pocas pistas, sin intención de competir con centros muy superiores, como Baqueira Beret, para lograr que los veraneantes que visitaban Camprodón lo hicieran también en invierno. Al revés que en el caso de Baqueira, la estación no contaba con ingresos por el negocio inmobiliario en el que se piensa (como en el caso de los campos de golf) para engrosar los beneficios, y fueron los pueblos del valle de Camprodón (Setcasas, pero sobre todo Villalonga de Ter y Llanars, además de Camprodón) a donde fue a parar ese esperado maná.
Lo que pasó es que las pistas nunca fueron -ni siguen siendo- rentables. No tanto por falta de nieve, que ahí no es escasa, sino por los fortísimos vientos en su ubicación, que obligan por razones de seguridad a cerrar la estación continuamente durante la temporada. Las continuas pérdidas y el miedo de los comerciantes y propietarios de la zona a quedarse sin unas numerosas visitas que siempre aportan o podrían aportar dinero a la comarca, llevó a las negociaciones para la venta de la estación de esquí a la Generalitat, siendo gestionadas por Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya, que asumen desde entonces sus numerosas pérdidas.
Los equilibrios de todo orden que se han ido haciendo desde entonces son enormes para ver de compaginar intereses que, en mi opinión, son totalmente contradictorios entre sí. El parque Natural, para no absorber unas instalaciones que tienen todo el carácter de depredadoras del ecosistema, tiene unos curiosos agujeros para excluir la zona de Vallter 2000 de sus límites. Se quiere el aporte económico que suponen los visitantes, pero sin las lacras que indudablemente traen consigo al ecosistema.
Ahora la cosa está en un punto crucial. Las instalaciones, para seguir siendo operativas, necesitarían una gran renovación, si no se quiere asumir un grave accidente. FGC quiere que, en vez de reforzar con nuevos cables los telesillas y arrastres actuales, se sustituyan éstos por un telecabina que conecte con el valle inferior y, a la vez, haga desaparecer todas las zonas de parking actuales. Dicen que ese telecabina estará en funcionamiento en 2027, pero nadie ha visto el más mínimo plano, ni proyecto con información sobre cuotas, tarifas, eventuales limitaciones de acceso, etc.

Las pistas de la estación Vallter 2000 el domingo pasado.


 

lunes, 22 de septiembre de 2025

Coll d'Ares

Pues recuerdo que mi padre nos llevó a Francia por el Coll d’Ares, pasando por Camprodón y Molló hasta Prats de Molló, el mismo verano de 1964, tan pronto como se acabó la carretera e instaló la frontera que, como recordaron este fin de semana, tenía inicialmente unos horarios muy restrictivos que casi forzaban a volver por Le Perthus.
Desde aquel momento supe que ese de Coll d’Ares fue, después del de Le Perthus, el de mayor paso a Francia de refugiados tras la caída de Barcelona en enero de 1939.
Lo que no sabía, y me enteré el sábado, es que la gente había llegado ahí con la creencia de que la carretera que llevaba a lo alto del Coll tenía continuidad por el lado francés, y no era cierto: la carretera francesa no llegaba hasta lo alto, a la línea de frontera.
Los refugiados, que habían cargado los coches al tope con sus pertenencias, llegados a la frontera, enterados de su fallo de información, tuvieron que dejar coches y la mayoría de sus equipajes, para continuar el trayecto a pie. Para que no quedara todo bloqueado y permitir llegar hasta allí a los siguientes, uno a uno tuvieron que despeñar por el barranco (que como se ve en la foto, llegó a cubrirse por completo) vehículos y pertenencias.


Mirador hacia el sur.

Barranco bajo el mirador.

Y fotografía del mismo barranco ya casi lleno de vehículos y carros allí arrojados, para dejar el camino libre, en febrero de 1939.

La foto la saque de este panel explicativo.

Yendo hacia el mirador hacia el norte. El edificio aún existente era el de la aduana francesa.



 

Prats de Molló

Si se tienen piernas y pulmones para subir hasta la iglesia de Prats de Molló, rodeándola y saliendo de las murallas te encuentras con el acceso y el pasillo subterráneo para subir hasta el castillo diseñado en su día por Vauban.

Alcanzado el nivel de la iglesia.


Paso a la puerta posterior de la muralla.

Túnel de subida a la fortaleza, desde abajo y por fuera.

Interior del túnel

Muralla e iglesia.
 

domingo, 21 de septiembre de 2025

Prats de Molló


La visita a La Verneda, donde está la sede principal de la AECT Valls Catalans nos ha facilitado conocer un poco mejor la localidad de Prats de Molló, que un sábado por la mañana lucía una actividad de placer envidiable.




 

El AECT en La Verneda, en Prats de Molló

Este fin de semana la Societat Catalana de Geografía ha llevado a sus socios a analizar la situación, realidades y problemas de unas áreas territoriales que no sabía ni que existieran, las AECT (Agrupaciones Europeas de Cooperación Territorial).
Una AECT más o menos famosa es el Hospital Transforterizo de Cerdanya, que está hecho para atender enfermos de uno y otro lado de la frontera. Otro el Matadero Transfronterizo de la Cerdanya. El primero está en Puigcerdá. El segundo en Saillagouse (Francia).
La AECT visitada es la “Valls Catalans”, que agrupa 44 municipios del Vallespir (Francia) y del Ripollés, Alta Garrotxa y Alt Empordà, y está centrada en el ámbito del patrimonio cultural. Hemos visitado su sede central, que está en Prats de Molló (Francia).
El problema empieza a surgir cuando, respecto a esas dos AECT de más experiencia, te enteras que al Hospital de Puigcerdà no van apenas franceses, mientras que los ganaderos españoles no matan sus animales en las instalaciones francesas.
En la AECT de las Valls Catalanes, también cuecen habas, pues, por ejemplo, casi nadie de su plantilla tiene claro si sus derechos laborales en cuanto a pensión de jubilación se respetarán llegado el momento. Y según confesión de su presidenta y vicepresidente actual, el tener que lidiar con dos administraciones independientes como son la catalana y la francesa supone la mayor parte de esfuerzos que emplean.
En Prats de Molló, en La Verneda, una antigua fábrica textil tiene sus principales instalaciones. Tienen una exposición permanente muy bien instalada (que aprovecha el enorme espacio del que disponen) y hace de centro de interpretación de todo lo relacionado con la frontera, una sala para exposiciones temporales y unas oficinas.
Parecen muy interesantes sus publicaciones FOCUS, cada uno centrado en un tema diferente.


María Vidal (presidenta de la AEAT) y Pep Coma (anterior presidente y ahora uno de los vicepresidentes) en La Verneda, durante sus explicaciones. Ella procede de Olot y él de Molló. Otra vicepresidenta de Ceret.


Paneles sobre la frontera.






 

Rothesay (Isla de Bute)