miércoles, 31 de julio de 2024

Nápoles

Hará allí también un calor brutal, pero vamos: como recuerdo, unas fotos más del centro histórico de Nápoles.

La entrada de una casita.





En el Piazzale Nilo, como la anterior.
 

martes, 23 de julio de 2024

Perugia

Unas fotos adicionales de Perugia, como esa inicial, para Antonio, que parece vivió la ciudad con intensidad.

El sitio clave de la ciudad.

Una -ahora ya no recuerdo cuál- de sus iglesias.


Un punto fundamental. El kiosco de la Porchetta.

Para que salive Chusepito Carpanta, pensando en un bocata hecho ahí, con la salsa que decida.
 

En su museo.

Y por la parte más antigua… y deteriorada.

En la parte norte de la ciudad, otros ambientes.

S. Domenico Maggiore (Nápoles)

Volver a Nápoles un poco. A la iglesia de San Domenico Maggiore, por ejemplo.






 

lunes, 22 de julio de 2024

Japón

Tengo el placer de comentar que, por fin, con este ramillete de fotos de ahora, he vaciado ya la tableta de las que hice en Japón hace ya más de un año y que quería enseñar por aquí.
Alguna de las pescadas por trenes y andenes puede que ya las haya puesto por aquí: me gustan especialmente y me recuerdan lo visto por ese sorprendente país.







 

jueves, 18 de julio de 2024

Perugia

Ahí empieza el descenso hacia San Pietro. Arriba, la ciudad alta.

Estando en la Umbría, pernoctábamos en un hotel de las afueras de Perugia. Cuando abríamos, de buena mañana, las persianas de la habitación, veíamos, al final del valle, la silueta de la ciudad. No fue hasta pasado bastante tiempo que pudimos personalizar la torre de más al sur de ese perfil.
Se trataba de la de la Abbazia di San Pietro, un conjunto grande, sorprendente y variado, que consta de un convento -ahora en parte ocupado por algo universitario-, una iglesia y unos agradables y ordenados jardines, el Orto Medievale.
Para llegar a Sant Pietro debes dejar la parte alta de la ciudad, atravesando las imponentes Rocca Paulina y Porta Marzia, e ir bajando alegremente por toda la Vía Cavour y su continuación, ya atravesada la Porta San Pietro.




 

martes, 16 de julio de 2024

Museo Arqueológico de Nápoles

Y con estas cosillas varias ahí encontradas, dejaré de dar la lata con el Museo Arqueológico de Nápoles
Losa pintada en una tumba de Nola-Cimitilie

Había una pintura así en una pared de Herculano.




Del pequeño museo egipcio del sótano: cajita para colocar las figuritas esas que “viajaban” con el difunto al otro mundo. Los pobres difuntos, cuando vean que en vez de acompañarlos están todas repartidas por museos…

Figurillas etruscas, creo.
 

lunes, 15 de julio de 2024

Elcruce de Shibuya

Yo lo iba retrasando y al final fuimos el último día al famoso cruce de Shibuya. Mala cosa. Al ser lo más nombrado, icónico, de Tokio, concentra unas enormes masas de gente venidas de todos lados. No lo consiguió, pero casi nos hizo olvidar la serenidad de otros lugares de la ciudad y provocó que ésta bajara en nuestra estima.
Es quizás el único sitio de la ciudad que no se puede decir que esté impecable en cuanto a limpieza. Cerca está lleno de bares y sex-shops y, en general, al margen de anuncios luminosos y los pasos cebra, predomina la grasa, los jovencitos vestidos de la cosa esa del Okatu, curiosos observándolos, borrachos, locales para comer mal y de otro tipo de mala muerte. La propia plaza me vino a recordar -con la se ve que ineludible estatua al perro de Hachiko- zonas de Barcelona como las actuales Ramblas,llenas de visitantes yendo a conocer lo más típico de la ciudad y viendo… a otros visitantes tan concienciados como ellos.


Zona comercial cercana.

Desde una cafetería, la gente se prepara para inmortalizar para la historia el cruce de calles. Los peatones esperan en sus marcas el cambio de semáforo.

Se prouce el esperado cambio dei semaforo.

Pero, será por la enorme mayoría ser foráneos, será por lo que sea, se acabó el tradicional cumplimiento de los preceptos que suele imperar en el Japón: la gente no respeta los pasos de peatones, y cruza por donde le rota, rompiendo el efecto esperado. Luego volvimos de noche, para ser uno de ellos.

El monumento al perro ese.

Otra zona comercial cercana. Buscando dónde cenar.

El cruce, convertido en una especie de Times Square.

Más que esperar para cruzar, la gente suele esperar que se cruce, cámara en mano.

El cruce se inicia ordenadamente, pero hasta una local empieza a saltarse el paso marcado.






Hasta el caos. Algo inconcebible, si piensas en este país.


 

Rothesay (Isla de Bute)