Hay zonas de la parte norte de Nicosia que han quedado algo apartadas del frenesí turístico (cuando lo había). Casas antiguas en calles estrechas, bien conservadas, sin apenas locales comerciales, que permiten el tranquilo paseo observando ahora una tribuna, ahora una puerta, ahora la valla de piedra cercando un oculto jardín, a imaginar a partir de los árboles que la rebasan.
Estas están por el noroeste del casco antiguo de la ciudad, ahora partido en dos.











