Otra etapa imprescindible en la visita de Rumanía: La ciudad de Brasov, Kronstadt -ciudad de La Corona- en alemán. De origen medieval, la inactividad inmobiliaria en el centro de la ciudad durante el periodo comunista ha ocasionado el milagro de que nos llegue preservado, tal como era en los años veinte o treinta del siglo pasado. Tras la restauración de los edificios que la contornan, su plaza luce como ninguna, y poco a poco va pasando lo mismo con los de los barrios colindantes, en busca de un turismo que parece ser la única fuente de ingresos alternativa a la industria pesada que, por exigencias preservistas de la Unión Europea, se ha ido desmantelando.
lunes, 24 de abril de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Cosas que han tenido una gran categoría y prestancia, y mira en qué se convierten. Debería buscar entre las colecciones de Escudo de Oro, po...
-
Anoche colgué por aquí una foto de los años 50 de este mismo espacio. Pocas horas antes había hecho yo mismo esta foto del mismo escenario. ...
-
Creía que era una foto de los años 30, pero me han asegurado que correspondía ya a los 50, porque fue entonces cuando subió un segundo piso ...







No hay comentarios:
Publicar un comentario