viernes, 29 de junio de 2018

Porto Santo haciendo del Sáhara

Dirías que estás en una expedición en medio de una formación rocosa, en un desierto de la Península Arábiga, pero poco antes has estado viendo una abrupta costa, con rocas de formación volcánica, con lo que algo falla. Es una pequeña zona, que si no se toman medidas está en peligro inmediato de extinción, en la isla de Porto Santo, a dos horas en ferry de la tropical isla de Madeira.
Los turistas van a Puerto Santo para disfrutar ahí de lo que no encuentran en Madeira, una extensísima playa de arena, de unos 9 Km. Lo que seguramente no saben, y de lo que yo me enteré gracias a hacer uno de esos denostados viajes de grupo, si bien "especializado", es que esa arena en la que se solazan a tomar el sol y a lo que se tercie dentro de lo recetado para la buena vida, es biogénica. Es decir: que tiene un origen orgánico, y no viene de la descomposición de minerales, como estamos acostumbrados por otros lados.
Explico la historia, que parece un cuento fantástico: en el norte de la isla había una gran colonia de corales, pero éstos sucumbieron (estamos hablando de tropecientos años atrás) a algún problema cósmico o local. Con el tiempo, los corales se fosilizaron y el viento los fue deshaciendo y arrastrando, ahora ya en forma de arena, hasta el lado sur de la isla, donde se mantiene gracias a ser esa una bahía protegida de las corrientes por un par de islas en sus extremos.
No sé dirá que no es una bonita y curiosa historia...










El jardín de la Goethehaus de Weimer

Más fotos de la Goethehaus de Weimar. Hoy el jardín de la casa. Da para imaginar al escritor, con buen tiempo, paseando para alcanzar una buena sombra junto al pabellón.


El jardín y el pabellón del jardín desde la casa.


Vista la primera noche, paseando, desde la calle del fondo, el muro de piedra y el pabellón del jardín, aún sin ver la casa (y mucho menos que se trataba de la de Goethe), nos dijimos que ese debía ser un buen sitio para vivir.





jueves, 28 de junio de 2018

L'Escala

Como no lo practico, no lo he visto, pero me dicen que hay un habitante de L'Escala que envía día sí y día no al Telenoticies de TV3 una foto de la Bahía de Rosas vista desde L'Escala en el momento en que está anocheciendo. Todos quedan contentos: La televisión porque se hace con eso que le llaman "contenidos" o minutos de plantilla a coste nulo, el fotógrafo porque le ponen y dicen su nombre por ahí y eso tiene una repercusión social que debe considerar muy positiva. Y la audiencia de TV3 porque a base de estas cosas va construyéndose un espíritu de grupo, con un gusto medio muy marcado.
Tienen mucho predicamento, las fotos de atardeceres, y si no que se lo digan a las parejas esas que se ponían un póster deslumbrante en la cabecera de su cama, que como aún no había llegado Ikea no era digamos de un diseño nórdico. Con ese póster ahí, contemplándolos, ríete de los ejercicios amatorios que debían prever tendrían lugar en esa cancha.
Yo me suelo burlar un poco de todo esto, pero la verdad es que hace un par de días, sin decir nada, como quien no quiere la cosa, hice este par de fotos saliendo de tomar algo y viendo la coloración última que adquiría el cielo. Eso sí: Como no conozco a quien las suele hacer, no le he podido pedir la dirección de TV3 a las que las suele enviar. Me quedo sin fardar de proveedor a la casa de imágenes de esas que son, oye, tan bonitas.





Museo de las Matemáticas y Física de Dresde

El Museo de las Matemáticas y la Física, en un pabellón del Zwinger, en Dresde, guarda y muestra una serie de mundos oníricos, soñados por quienes más querían saber sobre cómo funcionaba realmente este mundo. Una primera y precisa calculadora numérica, hermosos catalejos, toda una sala con una exposición sobre antiguos Globos Terrestres. Para conocer y soñar con ellos sobre este mundo.



Señalaba la hora en ciudades de todo el mundo.

Una primera calculadora.





 

miércoles, 27 de junio de 2018

La casa y museo de Goethe en Weimar

Una visita en Weimar de la que salimos la mar de contentos fue la de la casa de Goethe y el vecino nuevo Museo Goethe. A la que la abrieron por la mañana ya estábamos ahí. La decisión de ver primero la casa se demostró acertada, pues se pudo ver con tranquilidad, casi a solas con los vigilantes.
Como hice muchas fotos he de racionarlas. Ahora cuelgo unas pocas de detalles menores, pero que me dan la impresión de que dan la pauta de posibles sensaciones que te trasladan a lo que pudo ser su estancia por ahí. En otra ocasión ya saldrá su despacho y demás.


La piedra de protección de entrada al patio de la casa, para que los carruajes no se comieran la pared. Se ve en varias casas de Weimar.

Lo primero que vimos y admiramos, sin saber que era de la casa de Goethe, fue por la noche el muro del jardín. Haré una entrada con fotos específica.




Ls foto es horrorosa, pero si hablo de detalles no debiera olvidar ese SALVE que recibe a los visitantes y que, en forma de alfombrilla, se vente en todas las tiendas de museos.
 

sábado, 23 de junio de 2018

La plaça de l'estudiant de Vic


Hay una plaza en Vic que es, en mi opinión, impresionante: Casonas con entradas para carruajes espaciosas, plaza tranquila y a la vez señora,... Es la Plaça de l'estudiant y hace ya bastante le instalaron una estatua dedicada al estudiante de Vic, redondeando el efecto. Previamente tenía la calidad de sus edificios, pero señalaba el triste final de la estrecha calle de las tiendas de longanizas y otros comercios notables.



 

jueves, 21 de junio de 2018

Weimer


Ayer se me estropeó definitivamente la cámara de la tableta. Ya hacía tonterías. Sobre todo a contraluz o con algún foco cerca de cuadro aparecía una cierta neblina, no del todo justificada. Pero ahora la niebla, que no neblina, invade todas las imágenes con sólo pulsar el botón con el dibujito de una cámara. Kaput!
Aún así, cuando no queda de flou de David Hamilton, o de portada de disco de Ricard Clayderman con unas flores encima del piano (esto es: en mínimas ocasiones) da un tono algo inquietante al resultado, que por ejemplo en este caso, no acabo de aborrecer del todo.
Nota ambiental adicional: Había estado haciendo un sol espatarrante toda la mañana y el calor empezaba a pasar factura, pero de repente se desató un fuerte viento, que acercó negros nubarrones y se pasó a la amenaza de lluvia inminente.

 

martes, 19 de junio de 2018

L'Isle sur-la-Sorgue

Más fotos de la Vaucluse, en la Provenza. Hoy cuelgo unas cuántas fotos de L'Isle sur-la-Sorgue, la población de René Char, que está ciertamente en una isla del rio, cruzada de canales.

La plaza de detrás de la iglesia.

Los cafés de la plaza central de la población, bajo los grandes plátanos.

Un gran comercio de moda... antigua

Uno de los canales que cruza el pueblo. En toda la circunvalación del casco antiguo se conservan viejas norias, como esa a la que cantó René Char en sus poemas.

Los restos del cine, tras entrar por una puerta que anunciaba un "chantier"... inexistente.


En el escaparate de una librería de viejo, una lámina de "Las razas del mundo".
 

Rothesay (Isla de Bute)