Siguiendo con esta especie de 'quiz' (como lo han llamado) con lugares parisinos, un lugar al que fui gracias al buen hacer de mi magnífico informante, quien me indicó por qué razones estéticas y hasta históricas debía reparar en este estanco. Es, desde luego, y aún sin saber del detalle de reclamo, una pieza magnífica. Me pareció divisar a dos señoras muy educadas atendiendo al vecindario que va a comprar un paquete de tabaco, picadura, papel de fumar o hasta una revista, en un entorno -como me avisó- intocado en varias décadas.
A su lado, un pequeño pasaje y, metiendo un poco la nariz, una modesta escalera de esas que me vuelven loco (en el buen sentido de la palabra).
Y a partir de aquí son comentarios que se hicieron a la entrada:
De Palet Palots: Ese trozo es una maravilla, la tienda de flores entre los dos, estanco y tejidos (Lluis encantado que te acuerdes de ella), una preciosidad, sobre todo de noche, cerrada pero toda iluminada con la mercancía recogida. En el estanco es donde Gainsbourg compraba sus Gitanes y la dos señoras, te doy la razón, es un gustazo tratarlas.
Mío: Y en frente ha salido una épicerie muy vistosa:
Mío: Y creo que es en la misma calle donde hay una tienda -algo excesiva, en esta ocasión- de una especia de juegos de la oca con motivos históricos.




















































