domingo, 30 de agosto de 2015

Mataró

El circuito Mataró - 3
El clásico era Plaza Santa Ana – Riera – Robafaves (¡snif!) – Plaza Santa Maria – Calle Santa Maria – Peixeteria – Y otra vez a la Plaza Santa Ana.
Ahora, siguiendo en el Carrer Nou, hasta la Plaça de Santa Maria.


Siguiendo en el carrer Nou, el del Robafaves (snif otra vez) y el Foment Mataroní, una casa noble, con uno de esos esgrafiados que pueblan este tipo de casas del centro de la ciudad.

También, con preciosos balcones y, aunque aquí se oculte un poco por la sombra, con una ventana de esas de celosía de madera.

El carrer Nou desemboca en la plaça de Santa Maria.

El campanario de Santa Maria (y las nubes merecedoras de la foto). La iglesia, como dicen los franceses, tiene "allure de cathedral".

A la derecha, en la plaza, antes de iniciarse la calle de Santa maria, la que hasta hace poco guardaba los mayores tesoros de Mataró en forma de comercio tradicional y edificios, la Farmacia Spa. Lamentablemente estaba cerrada.
 

viernes, 28 de agosto de 2015

Robafaves de Mataró

El circuito Mataró - 2
El clásico era Plaza Santa Ana – Riera – Robafaves (¡snif!) – Plaza Santa Maria – Calle Santa Maria – Peixeteria – Y otra vez a la Plaza Santa Ana.


A la que Mataró perdió su gran librería, la Robafaves, se devaluó inmediatamente otro montón, quizás hasta más grande que el que sufrió cuando abrió un gran centro comercial al otro lado de la autopista de ronda. Era una ciudad importante. Dejó de serlo.

No me aclaro si el Foment ha reemprendido las proyecciones de cine o, simplemente, hacen sesiones con DVD...

La estructura de un cine, pero eso de que se deba subir las escaleras para acceder, desconcierta.

El Foment era uno de los varios cines que había en el centro de la ciudad. A la que se abrió el Mataró Park, en el centro comercial, se fueron cerrando uno tras otro.

Y esto es todo lo que queda de la gran Robafaves. Hace unos años era su sección de libros de saldo... 

miércoles, 26 de agosto de 2015

Mataró


El circuito Mataró - 1
El clásico era Plaza Santa Ana – Riera – Robafaves (¡snif!) – Plaza Santa Maria – Calle Santa Maria – Peixeteria – Y otra vez a la Plaza Santa Ana.

En la fachada de Sta Anna siempre me ha hecho gracia ese símbolo pintado arriba a la izquierda, que de lejos da la impresión de un perro llevando servilmente el bolso de la señora de la casa.

Cuando se quería ahorrar dinero de las casas nobles, se inventaron los esgrafiados. Si eso era aún excesivo dinero, la pintura podía dar el pego a un precio mucho más asequible. Plaça Sta. Anna.

La Riera de Mataró está ya casi al final de un proceso de auténtica banalización. Por suerte, esta ferretería "de toda la vida", reformada, parece sólidamente asentada. Oremos.

La prueba del nueve, que me enseñó Horacio Capel, se cumple también en Mataró. Casa con balcones sostenidos con hierros forjados y mosaicos de este tipo, se trata de un edificio del s. XVIII. Éste, en una bifurcación hacia la casa de Puig i Cadafalch ocupada por unas oficinas del Ayuntamiento, es, como señala, de 1772.

Ilusiones. En la misma calle en bifurcación de la Riera, es ahora un sitio en el que se anuncia que sirven gofres. ¿Les obligaron a conservar la entrada de la tienda anterior?
 

viernes, 21 de agosto de 2015

Mataró


Sábado por la tarde por Mataró. Colgaré por aquí alguna que otra foto... 

El obispo de Nantes



Toda catedral tiene su obispo. El pasado mayo tuvimos la oportunidad de ver al de Nantes ejerciendo su autoridad. No presidiendo el ritual, porque no presenciamos la misa, pero sí luego, en olor de multitud, mezclándose con las familias, que se acercaban una a una a saludarle. Siempre me ha resultado incomprensible que países como Irlanda, Bretaña, Galicia, todo el mundo celta, fueran tan religiosos. Son muy bellos, pero su extrema dureza durante siglos deja ver claramente que, de existir, ese Dios se había ensañado a base de bien con sus habitantes






 

Antigua estación de los Ferrocatas en Sabadell

La nueva estación de los Ferrocatas en el centro de Sabadell ya está prácticamente finalizada, y se ha anunciado que se inaugurará el año que viene. Eso dejará fuera de servicio ésta de Sabadell Rambla, que a fuerza de uso, y mira que es rara, se me ha hecho simpática.
El cambio supondrá la desaparición, al margen de la de la propia estación, del túnel con vía única desde la estación previa, la de Sabadell Estació. Vete a saber. Igual no destruyen del todo ni una ni otra, y ya tenemos una nueva estación y tramo fantasmas, que pasarían a engrosar los ya míticos existentes.







 

sábado, 15 de agosto de 2015

Nantes

La misa de sábado de mayo con largo fin de semana (festivo el lunes) que abarrotaba la catedral de Nantes resultó corresponder a la celebración de las confirmaciones anuales. Las familias, que de otro modo lo habrían hecho, no habían abandonado su ciudad porque hacía la confirmación su vástago. Acabada la misa vimos salir a la plaza de la catedral, en olor de multitud, a toda una generación. Supongo que fue un aviso que nos lanzaban para confirmar -literalmente- eso de que Bretaña es un reducto del catolicismo...

Saliendo de la iglesia y colocándose en la escalera de la puerta, cara a la plaza.

Casi listos para la foto.

Los niños rodean al protagonista de la que será la tercera y última entrega sobre la catedral: Su obispo.

Me he montado, gracias a esta escena, toda una película. Su hermana debía hacer la confirmación. El hermano mayor, que ha pedido permiso para estar presente, se ha enrolado en la marina siguiendo esa tradición de la burguesía de Nantes, en tiempos tan ligada al mar.

Contraplano. La esplanada de delante de la catedral llena de las familias. Los edificios alinean muy bien ese abrigo a la catedral que constituye la plaza. 

jueves, 13 de agosto de 2015

La catedral de Nantes


Como dio de sí, haré tres entradas con fotos de la catedral de Nantes, que con una fachada modesta, adquiere toda su magnificiencia al penetrar en su esbelta nave. Destrozada por un incendio la antigua catedral en el s.XV, la construcción de la actual se prolongó y no acabó hasta el s.XIX, pero merece la visita. Una profunda restauración, además, había felizmente finalizado en mayo, cuando la visitamos. Parece, no obstante, que tiene una cierta afición a quemarse. Su última restauración se hizo sobre todo para acabar con los daños de un incendio de su tejado y, al volver a casa, vimos sorprendidos por la TV que su tejado se había vuelto a quemar totalmente.

Sábado por la mañana de un largo puente. Pensamos que todos los nanteses se habrían ido de la ciudad. Pero estaban en la catedral...

La nave central, abarrotada. Sabía de lo católicos recalcitrantes que eran los bretones, pero tanta asistencia a misa excedía todas las perspectivas.

Ya acabada la misa volvimos a entrar rápido, para visitarla. Aunque no se aprecie mucho, es otra de esas iglesias que presentan una ligera desviación en su nave.


La nave central ya vacía. En la próxima entrada veremos a dónde había ido la gente, y por qué abarrotaba la catedral. 

viernes, 7 de agosto de 2015

Cours Cambronne

A dos pasos de La Cigale, una reja de hierro forjado con puntas de lanza da entrada durante el día al Cours Cambronne, un paseo flanqueado desde finales del s. XVIII por las uniformes fachadas traseras de todo un seguido de casas, constituyendo uno de los entornos más agradables y nobles de la ciudad de Nantes.







 

miércoles, 5 de agosto de 2015

La igale (Nantes)

En frente del flamante teatro, en la plaza Graslin, la más elegante de Nantes, a la que también se asoma el Hôtel de France donde murió Jacques Vaché, está La Cigale. Aunque la gente va sobre todo a Le Molière, haciendo esquina con el teatro y junto al cine Katorza.Nantes no será lo que era, pero viendo todo lo que he nombrado, sigue existiendo.






 

lunes, 3 de agosto de 2015

Cine Katorza de Nantes

Me dio la impresión de que el Katorza de Nantes era uno de esos cines que, como el Verdi de Barcelona, había ayudado a estructurar todo un barrio. Cine de autor en V.O., clientela asidua –eso sí: con una media de edad muy alta- que antes de la sesión va a tomar algo en un bar de los alrededores o que, después de la sesión, como hicimos nosotros después de ver el extraordinario film de Desplechin, van satisfechos a cenar en uno de los vecinos restaurantes que diría que han surgido gracias a su presencia.








 

Rothesay (Isla de Bute)