jueves, 31 de enero de 2019

Plaza Dorrego (Buenos Aires)


El bar Plaza Dorrego, en el meollo de San Telmo y en un domingo, lo que quiere decir lleno de gente, él y todos los alrededores, hasta la bandera. En esas condiciones todo favorece verlo como una turistada. Basta observar cómo los que lo invaden se dan mutuamente la impresión de estar, pese a la cutrez de su estado, en ambiente genuinamente bohemio. No sé si alguno hasta se atreverá a dañar aún más la madera rayando en ella, consciente del momento histórico, su firma.
Todo eso es verdad, pero qué quieres: entras y, pese a las capas y capas de polvo y mugre ya apelotonados, a los rayazos de las firmas que creen que lo hacen tan autentico, al follón de visitantes,... pues que se te van los ojos y automáticamente se te entreabre la boca.



 

Catedral de Tarragona


Es la pila de agua bendita de la catedral de Tarragona, en la que me he fijado casi por primera vez al pasar por el montón de fotos que tengo por la tableta, esperando ser borradas. No sé: no creo que esas manos tengan una función específica. Es decir, que alguien dijera que con esa base tan estrecha la pila se podía venir abajo y convenía fijarla de alguna forma a la pared. En cualquier caso, es un detalle que, sin saber si se da por otros lados, singulariza la pieza, ¿no?
 

martes, 29 de enero de 2019

Librería Clásica y Moderna (Buenos Aires)

Yo diría que ya las puse por aquí, pero he consultado el buscador de FB y hasta he dado una rápida mirada a los contenidos (qué mareante se hace...) de los últimos tres meses y no se ven por ningún lado. Como estaría mal que no citara por aquí a la librería Clásica y Moderna de Buenos Aires, cuelgo las fotos que hice el 29 de octubre tanto a su magnífica librería como a su cafetería, pues como otras muchas librerías porteñas, ésta está también arropada por una cafetería.





 

jueves, 24 de enero de 2019

La Parrillita Peña (Buenos Aires)


Para desesperación de unos pocos que pasan por éstas páginas, aún me quedan unas cuántas fotos de Buenos Aires que quisiera colgar por aquí. Éstas son de la parrillita Peña, quizás la parrilla que mejor nos resultó de entre las que fuimos. No es un sitio enormemente grande y la comida, a base de empanadas y carne, fue estupenda. Estuvimos en el altillo: todo de lo más agradable.
Estaba bastante lleno, pero pudimos comer, pese a ser un sitio con bastante fama. Nos contaron que, igual que hay muchos menos atascos en la ciudad, la penosa situación económica que está de nuevo viviendo la Argentina está afectando mucho a las parrillas. Pese a que no es así para nosotros, sí resultan ahora muy caras para los lugareños.







 

viernes, 18 de enero de 2019

Palermo (Buenos Aires)


Antonio de Moragas cuelga de tanto en tanto alguna fotografía de esas que suele hacer de tipos característicos, en sus labores, en un café. Su viaje a Argentina le (y luego nos) proporcionó unas cuantas, magníficas. “Pareja estrictamente bonaerense”, titulaba el otro día una, y Cinthia no ha pasado aún por ahí para corregirle y sugerirle cambiar el gentilicio por el de “porteño”.
Parecen ser tomadas en general, por lo que llevo visto, por la Recoleta. Ésta, que hice yo también por Buenos Aires, la he visto ahora y he pensado que podría aspirar a ser suya. Sólo haría falta acompañarla de uno de esos textos tan certeros que, dirías que con suma facilidad, elabora. Está hecha en Palermo, pero también valdría, ¿no?

 

martes, 15 de enero de 2019

Buenos Aires


Buenos Aires, suma y sigue. Ahora en pleno núcleo de concentración de turismo: El pasaje de la Defensa, ahora unas galerías comerciales tipo mercadillo, cuentan que pertenecía a una casa noble de San Telmo, la de los Eceiza.


 

Museo del Romanticismo (Madrid)


La cafetería del Museo del Romanticismo de Madrid, con su jardín. La primera vez que lo vi, recién rehabilitado, fuimos raudos a aprovechar su terraza. Era verano y estaba a la sombra. Pero el ruido de los motores del aire acondicionado fastidiaron la experiencia. En esta ocasión hacia fresquillo. Será cuestión de ir en primavera, a ver.



 

domingo, 13 de enero de 2019

Buenos Aires


Seguramente Miguel Martin se estaba ya impacientando porque no sacaba por aquí otra foto de Buenos Aires. (Ironía malsana: sigue la pesadez, Miguel). Ésta, en su modestia de contenido, tomada en una calle cercana al teatro Colón, refleja sin embargo varias de las cosas que más me llamaron la atención en la ciudad.
Por una parte la cantidad de casas enormemente altas en cuadras de mediana o baja altura o, como aquí, al revés, la pervivencia de una casa de poca altura entre otras más altas.
Por otra, la prestancia con la que ese tío está hablando por el celular, sentado en esa coqueta silla años 50 junto a esa mesa sacada al exterior del bar Tabaré. Esperé y también más tarde me di prisa en disparar la foto para que se combinara en ese sector del cuadro con esos dos que, por su atuendo, indican a las claras que nos hallamos en un barrio elegante.
Luego, esa muestra de las divertidas diferencias del lenguaje argentino, que puedes ver por toda la ciudad. En vez del más suave “Se alquila” o “Se vende”, el más enérgico y telegráfico “Vende” o “Alquila”.
Y, ya como singularidad de la casa retratada en cuestión, ese sinuoso balcón, con su bicicleta a ruedecitas por ahí en medio.

 

sábado, 5 de enero de 2019

San Telmo (Buenos Aires)


Quizás ese aire entre bohemia, ruina y reclamo turístico que ofrece San Telmo sea un poco exagerado. A veces da el pego, a veces lo ves un poco forzado. No acabo de decidirme dónde, dentro de ese espectro, situar este sitio.
Me fijé en él inicialmente por esa planta descuidada en un balcón entre desconchados. Luego me hizo gracia el puesto de libros usados, oscurecidos y muy manoseados. El tenderete de camisas también de segunda mano iba ganando terreno. Todo ello junto no creo que diera ni para ir sorteando la miseria.


 

viernes, 4 de enero de 2019

El Subte de Buenos Aires

Como hablé de los colectivos -autobuses urbanos- que usamos en Buenos Aires, no está mal ahora hablar del “subte”, su ferrocarril metropolitano, que empezamos a usar... para luego sustituir por el primero o el taxi.
La primera impresión, con esas estaciones decoradas con cerámicas que explicaban una u otra historia, fue buena. Lo malo fue cuando lo tomamos (había vuelto a escribir otro verbo que tienen prohibido) en lo que los mexicanos llaman “la hora pico”. Un trayecto que habíamos hecho en 20 minutos nos requirió una hora de pesadilla, con salida en la plaza de Mayo paso a paso, por la congestión (Última foto).







 

martes, 1 de enero de 2019

Verjas metálicas en Tulcea (Rumanía)


Estando en Semana Santa del 2017 en Tulcea, la ciudad rumana situada junto a la desembocadura del Danubio, me empeñé en recorrer zonas residenciales de la ciudad un poco al margen del centro más rabioso. En una zona elevada repleta de casas de planta baja rodeadas de un espacio verde, que poco a poco van siendo comidas por unos pisos invasores, me dediqué a fotografiar sus modestas, pero curiosas, verjas metálicas.












 

Rothesay (Isla de Bute)