En la capilla, por todos lados copias de las obras más famosas.
Me recomendaron pasar por l'École des Beaux-Arts, "en la que siempre hay alguna Expo que vale la pena". Más que sus exposiciones, aprecié lo sorprendente del recinto, en el que cabe un poco de todo, y te hace olvidar que te encuentras en el centro de París.
No lo puedo evitar. Me gustan mucho los pasamanos de este tipo de escalera...
Quise combinar ese atractivo primer plano con el luminoso del final. Sin nosotros saberlo, se estaba preparando una fiesta nacional, la del 11 de noviembre.
Es y ha sido un centro estudiantil...
Creo que fue el que se lleva la mano a la cabeza quien - con razón-, me tiró su zapato al ver que estaba fotografiando..













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