El circuito Mataró - 1
El clásico era Plaza Santa Ana – Riera – Robafaves (¡snif!) – Plaza Santa Maria – Calle Santa Maria – Peixeteria – Y otra vez a la Plaza Santa Ana.
En la fachada de Sta Anna siempre me ha hecho gracia ese símbolo pintado arriba a la izquierda, que de lejos da la impresión de un perro llevando servilmente el bolso de la señora de la casa.
Cuando se quería ahorrar dinero de las casas nobles, se inventaron los esgrafiados. Si eso era aún excesivo dinero, la pintura podía dar el pego a un precio mucho más asequible. Plaça Sta. Anna.
La Riera de Mataró está ya casi al final de un proceso de auténtica banalización. Por suerte, esta ferretería "de toda la vida", reformada, parece sólidamente asentada. Oremos.
La prueba del nueve, que me enseñó Horacio Capel, se cumple también en Mataró. Casa con balcones sostenidos con hierros forjados y mosaicos de este tipo, se trata de un edificio del s. XVIII. Éste, en una bifurcación hacia la casa de Puig i Cadafalch ocupada por unas oficinas del Ayuntamiento, es, como señala, de 1772.
Ilusiones. En la misma calle en bifurcación de la Riera, es ahora un sitio en el que se anuncia que sirven gofres. ¿Les obligaron a conservar la entrada de la tienda anterior?





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