No habríamos podido tomar ni un café en Les Deux Magots, para ver pasar la gente, ni que hubiéramos querido. Está de obras, remodelándose, conmemorando su 140 aniversario.
En las tapias, alguna foto histórica, la repesca de “les deux magots” que dan nombre al local, y un agujero para que los curiosos vayan viendo cómo evoluciona su interior. Con el objetivo de la tableta en ese agujero conseguí hacer la última foto.




No hay comentarios:
Publicar un comentario