Vimos fotos de la espectacular cubierta, en forma de estilizada cruz metálica, de la Catedral católica de Tokio, Santa Maria, en Sekiguchi, en el barrio de Bunkyo, y no paramos hasta que fuimos a verla.
Hecha por Kenzō Tange en 1961, la verdad es que su exterior resulta algo más basto que la pulida M del Sumida Hokusai Museum de Sanaa, con la que para su desgracia la quisimos comparar, pero mantiene su impacto, pese a cierta decepción al ver su interior y, sobre todo, los muebles con los que lo vistieron.





No hay comentarios:
Publicar un comentario