Una cosa que me gustó de Génova fue ésta: Estabas paseando por el Mercato Orientale, y pasas a la Vía XX Settembre, una calle importante aunque algo venida a menos desde su importancia antigua. Entras a ver la Chiesa di Nostra Signora della Consolazione e San Vicenzo Martire en busca de alguna cosa auténtica, que te haga ver que estás en Italia (fotos 1 a 3), y vuelves a salir a esa vía principal.
Entonces ves que la atraviesa un Ponte Monumentale a considerable altura. Descubres, al lado de una curiosa librería/Kiosco un ascensor y, aprovechando que los habían convertido en gratuitos, subes y descubres que te lleva a otro nivel (foto 4) y, de hecho, a otra ciudad bien diferente (foto 5).




