El santuario de Kasuga, en Nara, es, desde luego, el reino de las farolas. En el recorrido que haces cuando se visita hay hasta una estancia totalmente a oscuras, en la que sólo cuando te acostumbras a la oscuridad, se empieza a distinguir la luz de unas cuantas farolas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Cosas que han tenido una gran categoría y prestancia, y mira en qué se convierten. Debería buscar entre las colecciones de Escudo de Oro, po...
-
Anoche colgué por aquí una foto de los años 50 de este mismo espacio. Pocas horas antes había hecho yo mismo esta foto del mismo escenario. ...
-
Creía que era una foto de los años 30, pero me han asegurado que correspondía ya a los 50, porque fue entonces cuando subió un segundo piso ...




No hay comentarios:
Publicar un comentario