Estamos ahora en el considerado centro por antonomasia de Valls. Viendo la imagen de la primera foto, por un momento piensas si no nos encontraremos realmente en Reus. Pero no, no es el Centre de Lectura de Reus, sino de Valls. Difícil de igualar la biblioteca o el cine-club del primero, pero, por lo demás, se ve que también programa múltiples actividades para sus socios. Y tiene en la parte baja una cafetería de esas “lugar donde ser visto” que, pese a las ganas, puesto que sus parroquianos me empezaron a mirar no me atreví a fotografiar.
Un poco más allá, en la esquina de la calle Cort con la Plaça del Pati, das con ese interesante “mueble metálico” (segunda foto). Quizás fuera siempre, como ahora, una vitrina para anuncios, pero yo no puedo dejar de pensar que quizás tuviera en algún momento la función de cartelera de la ciudad.
Atraviesas, siguiendo el mismo eje, la larguísima Plaça del Pati, que parece ser ahora el sitio donde se reúnen y descansan los habitantes de Valls, y entonces te topas con el Hospital de Sant Roc (foto 4). Casualidad increíble, porque no la andaba buscando todavía, es en la sala de exposiciones de ese edificio donde tiene lugar la exposición (tenía, hasta el pasado domingo) que me había llevado a Valls. Una exposición sobre cineclubismo que estuvo hace casi un año en la Filmoteca y que ahora se va exhibiendo, más desnuda, viajando sólo sus plafones, sin todo el aparato escenográfico que la vestía en la Filmoteca, por diferentes sitios de Cataluña.
Pero como hay aún tiempo antes del acto, eso me permitirá reemprender el periplo por el centro de la ciudad, y presentar por aquí más capítulos con las fotografías correspondientes.





No hay comentarios:
Publicar un comentario