No destaca mucho, si no se bucea, la arquitectura de Nicosia. Sin embargo, su parte intramurallas es, con mucho, quizás gracias al abandono, de lo que más ha mantenido de arquitectura tradicional, dado el vendaval inmobiliario que ha arrasado casi todo lo demás.
Este edificio (conjunto de edificios, en realidad) tan bien restaurado no es significativo. Está dentro del recinto del palacio arzobispal. De hecho, ahí cerca se puede ver el coche negro que llevaba siempre el arzobispo Makarios, que no hacía más que aparecer por los Telediarios de la época.




No hay comentarios:
Publicar un comentario