Ya dije por aquí que, estando en la Casa Schiller de Weimar, la cámara de mi tableta -¡paf!- se acabó de desgraciar y lo que era hasta entonces una ligera niebla en sus fotos resultado se convirtió en una bruma espesa, ya totalmente impracticable. Pero si hicimos bajo un sol de justicia y un calor condenatorio la cuesta hasta arriba de la colina, para llegar hasta el Nietzsche Archiv, no iba yo a dejar aquí sin colgar unas cuantas fotos del admirable sitio, que te vuelve a hacer lamentar no saber ni papa de alemán.
Para ello le tomo prestadas las fotos a Teresa y, como las hizo mucho mejor que las que pudiera haber hecho yo, le seguiré pidiendo prestadas para hablar de otras cuantas cosas vistas.
Arriba de toda la cuesta, la muy pajolera. Pero luego valió la pena.
La primera sala visitable, con todo de vitrinas con documentación... en alemán.
En esta sala se hacen destacables los muebles de Van der Velde, totalmente adaptados al espacio. Véase las estanterías y lo que integran.
Contraplano
En el jardín.










No hay comentarios:
Publicar un comentario