Un buen final de la segunda parte de "La España vacía", de Sergio del Molino (Turner), hablando de uno de los falsos caminos que se ha ofrecido al mundo rural:
"Lugares como Sanabria, pero también Sigüenza o Albarracín y todas esas viejas ciudades del interior, en las que los automovilistas paran a comer asado y a comprar miel o berenjenas en vinagre, existen como proyección de un pasado eterno". (...) "A la España vacía real no le han quedado más que dos caminos: negar y destruir su propia tradición o representarla en una función ininterrumpida al gusto de aquellos que abandonaron hace mucho sus casas y sus calles".
La foto de ese acartonado Pals medieval al gusto de sus numerosos visitantes la he sacado de la web de Hola Viajes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario