Desde el mismo Monte Urpinu, dejando de mirar al mar, girando 180 º, se divisa en una colina, dominándolo todo, el perfil del barrio fortificado del Castello, en el que aún aún puede verse, entre otras cosas, la catedral y un par de puertas del viejo Cagliari (Càller en catalán).
Nos contaron que hace no demasiados años se podía comprar ahí por una cantidad más que razonable un viejo caserón noble. Ahora ya no, y junto a edificios decrépitos puede verse otros magníficos, ya restaurados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario