Uno de los buenos puntos de vista que presenta la ciudad de Cagliari. Éste, en el barrio del Castillo, en la explanada que se forma antes de llagar a la Torre del Elefante (una de las puertas de la ciudad), tiene hasta terrazas de bar, para disfrutar de las puestas de sol. Abajo, el puerto y el barrio de Stampace.
Como primos hermanos tenían comportamientos iguales. Ahí, en la Península Ibérica, eran unos repetitivos grititos y un "¡Presente!" que ensordecía a todo el vecindario.
Aquí, en Cagliari, toda esa palabrería tan hueca, sobre su trabajo, sus armas,...
Los dos impresos a perpetuidad en las paredes, tiznadas en carbón para vergüenza de los que se dejaron arrastrar por toda esa sangrienta tontería.
Aquí, en Cagliari, toda esa palabrería tan hueca, sobre su trabajo, sus armas,...
Los dos impresos a perpetuidad en las paredes, tiznadas en carbón para vergüenza de los que se dejaron arrastrar por toda esa sangrienta tontería.


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