En Tokio, y mas concretamente por el barrio de los rascacielos de Shinjuku, buscando vistas para ver el Fujiyama, entramos en un edificio a voleo, donde entraban gente muy joven, llamamos a un ascensor y subimos a un piso bien elevado.
La sorpresa fue que dimos con una escuela que daba clases de maquillaje y cosas así para rodajes cinematográficos.
Lo más curioso, que finalizada la clase de maquillaje, todos los alumnos con cortes y colores de cabello más bien de apariencia contestataria se levantaron e hicieron al unísono una reverencia de despedida a su profesora.
Entramos en el edificio siguiendo a estas criaturas, que contemplan en el hall una exposición de cosas de su edad.
Pero, como no nos interesaba, pescamos con decisión un ascensor, apunté a un piso bien alto y mantuvimos cara de decididos entre gente que no creo llegaran a tener veinte años.
Buena parte del edificio parecía estar dedicado a escuela de cosas de estas.
Hasta en las alturas.
Supongo que deben ser imágenes de gente experimentada que habla de las salidas profesionales de las enseñanzas que ahí se imparten.
Con áreas de reflexión…
En el medio, las dos Torres de Notre Dame, digo, del ayuntamiento.
Un área utilizada…












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