El encontronazo, de lo más reconocible, con Tadao Ando.
Por Japón procuramos, sin desviarnos demasiado, curiosear lo que se podía de las obras de Tadao Ando, un objetivo claro desde que nos dejó casi sin respiración con lo que pensó para el recinto de la fábrica Vitra, cerca de Basilea.
En Tokio, la International Library of Children Literature tenía el interés de ver cómo había resuelto la conexión de nuevos espacios a un mazacote edificio del primer tercio del siglo XX.
Por un extremo dimos ya con sus características superficies pulidas de hormigón, con sus rítmicos agujeros. Pero había que entrar. Tras recorrer todo el edificio antiguo, al final vimos que su intervención se situaba en un edificio de nueva planta en la parte trasera y toda la fachada posterior del edifico primitivo, reorganizada para la conexión.
Desde un extremo. Pero había que entrar.
A la derecha, la que debía ser la primitiva fachada posterior de la biblioteca.
Todo un nuevo pasillo
Y la visión desde él del patio y el nuevo sector.
Desde otro nivel.
La fachada, Que ya anuncia mínimamente los cambios.









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