En la “Revista de Girona” del mes de mayo, Carmen Martínez Palomé nos evoca “Aquells hotels familiars”. Habla, en concreto, de la historia de tres. Sólo he conocido alguno de ellos circunstancialmente, pero sus percances se repiten en otros.
Del Hotel Llevant de Llanfranc (que al menos yo lo tenia inseparablemente asociado a esa playa) dice que lo han vendido al grupo inversor Salomon.
Can Tonet, de Tossa, lo pasó mal por la pandemia, lo cerraron… y no ha vuelto a abrir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario