es un templo budista situado en un pueblo a 13 km al sur de Nara. Ahí nos dirigimos corriendo, vía tren y autobús, para llegar poco antes de su cierre.
Llegada coincidente con la retirada de los últimos colegios visitantes (hay que ver la disciplina casi militar de éstos, que asusta bastante) y, ya casi sin visitantes, ver cómo una brigada (otro espectáculo curioso) montaba un escenario en medio de la plaza con sus palacios principales y pagoda.





No hay comentarios:
Publicar un comentario