Josep Oliveras analiza la evolución industrial de Cataluña en el libro colectivo que acaba de aparecer del que he hablado recientemente, “La nova Geografia de la Catalunya postcovid” (Societat Catalana de Geografia).
“El interés por tener industria, aunque no hubiera tradición industrial, comportó la aparición de los promotores de polígonos industriales, públicos y privados, y los promotores de la construcción y venta de naves industriales. La proliferación de promotores y especuladores en épocas de buena actividad económica y la desindustrialización han producido una sobreoferta de suelo industrial en polígonos que no siempre tienen las mejores condiciones para efectuar en ellos determinadas actividades industriales. El exceso de oferta de suelo y la falta de condiciones de muchos polígonos ha llevado a que actividades propiamente industriales se situasen actividades de distribución, aparcamiento de vehículos, centros de culto de religiones no católicas, almacenes, centros comerciales, gimnasios y equipamientos deportivos, boleras, restaurantes, salas de fiestas,academias de baile, y hasta algún prostíbulo. Cuestión que ha llevado a cambiar el nombre de polígonos industriales por el de polígonos de actividad económica, sin especificar más.
En la fotografía, el prostíbulo del polígono de La Junquera, junto a la frontera con Francia, en foto de la agencia Efe.

No hay comentarios:
Publicar un comentario