Sant Mateu, decíamos.
En las calles que salen de la plaza, la iglesia arcipestral, las dependencias municipales en un antiguo palacio de familia notable, una tienda de productos de la región, puertas y balcones de filigrana.
Más allá, la iglesia de Sant Pere, restos incrustados del pasado, celosías antiguas y nuevas.
No vimos ni tocas y bufandas, que me había apuntado ver. Quizás porque no tocaba exhibirlas en el día del patrón.
Desde la plaza, la iglesia arciprestal y la calle de entrada a la población. En su mitad aproximadamente, a la izquierda, el cine Stromboli.
Pareja de gigantes en las dependencias municipales.
Detalle del chapado de la puerta de la iglesia.
Balcón cielo con filigrana.
Sant Pere.
Tras un derribo debió emerger esa columna en la mitad de la pared medianera.
Celosía
Y nueva imitación de celosía antigua, para tapar el aire acondicionado.
Desde la plaza, la iglesia arciprestal y la calle de entrada a la población. En su mitad aproximadamente, a la izquierda, el cine Stromboli.










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