Pasar la pequeña distancia en kilómetros de Purmamarca, en la Quebrada de Humahuaca, a las Salinas Grandes, ambas en la provincia de Jujuy argentina, tiene su qué en el hecho de que has de subir bastante, por la Cuesta de Lipán.
Como la Nacional 52 es uno de los posibles pasos asfaltados (salvo algún tramo destrozado por la lluvia, en espera de superar la eterna crisis para su definitivo arreglo) hacia Chile, es probable encontrarse por ella con algún trailer, ascendiendo pesadamente y ocupando en alguna de las curvas de paella que tiene toda la superficie.
Desde Purmamarca, ascendiendo, divisas inicialmente algún valle transversal con alguna que otra perdida granja que, como no sean llamas, no sé muy bien qué pueden trabajar. Después en seguida la altura ya no permite la existencia de cardones que eran al principio numerosos y pasas a hacerte cruces por la erosión que debe producirse por ahí en cuando descargue alguna tormenta, que mejor no te alcance cuando subas.
Emprendiendo la subida, aún con la silueta de algún cardón recortándose encima del talud.
Un tráiler ascendiendo penosamente.
El paisaje cambia mucho al otro lado, descendiendo hacia las Salinas Grandes. Se ven vicuñas. Otro día colgaré alguna foto que les hice.
Al regreso, una parada en el paso, con la mala pata de coincidir con un autocar. Por su afán retratistico no parece que les haya afectado el mal de altura.
Y a bajar de nuevo hasta Purmamarca.





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