Esta vieja y estropeada vía de tren se vende en carteles como un elemento de salvación, vía el turismo, a la economía de la quebrada de Humahuaca en la zona andina del noroeste argentino. Viendo luego los pueblos a los que serviría, alguno de ellos ya algo tomado por la banalización turística, te imaginas cómo ayudaría el tren a despersonalizar, acentuando anécdotas aparentemente pintorescas, la región, y un egoísta sentimiento adverso te asalta. Todos están por ahí esperando la puesta en solfa del ferrocarril, para dar acceso a turistas, potenciales clientes, mientras tú piensas que quizás sería mejor no acelerar el proceso.
viernes, 22 de marzo de 2019
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Cosas que han tenido una gran categoría y prestancia, y mira en qué se convierten. Debería buscar entre las colecciones de Escudo de Oro, po...
-
Anoche colgué por aquí una foto de los años 50 de este mismo espacio. Pocas horas antes había hecho yo mismo esta foto del mismo escenario. ...
-
Creía que era una foto de los años 30, pero me han asegurado que correspondía ya a los 50, porque fue entonces cuando subió un segundo piso ...



No hay comentarios:
Publicar un comentario