Me temo que a lo peor mi documentalista, José Luis Revuelta Ibañez, está ya en vacaciones, y entonces nos quedaremos in albis sobre a qué se dedica la empresa propietaria o al menos inquilina de esta nave de Gualta. Aunque la palmera pasó a mejor vida víctima del temible picudo rojo y la fachada está hecha unos zorros que da pistas falsas (la botella sobreimpresionada al nombre es sólo un desconchado), parece en actividad: Su puerta, jardincillo y cerca están impecables.
miércoles, 27 de julio de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Cosas que han tenido una gran categoría y prestancia, y mira en qué se convierten. Debería buscar entre las colecciones de Escudo de Oro, po...
-
Anoche colgué por aquí una foto de los años 50 de este mismo espacio. Pocas horas antes había hecho yo mismo esta foto del mismo escenario. ...
-
Creía que era una foto de los años 30, pero me han asegurado que correspondía ya a los 50, porque fue entonces cuando subió un segundo piso ...



No hay comentarios:
Publicar un comentario