jueves, 13 de diciembre de 2012

Colegiata San Isidoro de León

Es una de las visitas imprescindibles de la ciudad, y no deben dejarse de ver los frescos del Panteón Real. Pero el recinto de la colegiata es enorme, y una buena parte está ocupado por un hotel, hasta hace poco "casa de espiritualidad" que, si uno se aloja ahí, ofrece la posibilidad de hacer una visita a partes que permanecen ocultas para el común de los mortales. Fotos de esta parte constituyen el grueso de este álbum.

Pasillo superior de uno de los claustros de la Colegiata.

Nave de la Basílica, cogida desde su extremo, abajo del coro. La gran sorpresa es que estaba abierta muy tarde (la foto está hecha después de las 10h de la noche). Luego nos enteramos que está siempre abierta, y es utilizada como refugio caliente por gente que hace el Camino de Santiago.. y gente que no tiene dónde caer muerto durante las noches del helado invierno.

Entrada al hotel de la Colegiata. Por algún lado aún se ve alguna placa que señala que se trata de una "Casa de Espiritualidad". La habitación es más bien austera, y un ala del claustro está aún ocupada como residencia de sacerdotes, pero, por lo demás, te da la sensación de estar residiendo en un Parador muy céntrico... a precio notablemente inferior.

Detalle del techo de una capilla que el hotel alquila para actos de diferente índole.

No podía faltar la matanza de esos pobres infieles...

Vista general de la capilla que, renovada, se dedica a actos como éste anunciado. Fijaros en el techo.

El techo es tan rico de historietas que debieran anunciarlo entre las prestaciones de la sala: "Si se aburre en una soporífera presentación -muchas son así- le queda a Vd el recurso de distraerse de lo lindo mirando las cientos de historias que se desprenden de los relieves del techo de la sala".

El fundador.


Una talla de virgen con niño en nicho de la sala de acceso a la capilla anterior.

La impresionante escalera renacentista.

Detalle de los relieves de debajo de la escalera.

Arco de acceso a la zona de la escalera.

Los muros de la Colegiata (en esta zona, parte del hotel) hacían de murallas -con defensas- de la ciudad.

Al fondo, la basílica, de acceso público. La parte de la planta del claustro forma parte del Museo en el que pueden verse los frescos del Panteón Real.

Detalle del piso superior de este claustro. Ese ala es aún residencia para sacerdotes (que deben tener la sensación de que se les va expulsando y arrinconando para que el hotel tenga más ingresos).

Óculo en el acceso al coro de la basílica, sólo accesible en esta visita para clientes del hotel.

Reloj y órgano en el coro de la basílica.

Vista de un par de bancos de la basílica desde el coro. Se pueden apreciar las estufas que calientan a gente como estas dos peregrinas del Camino de Santiago, que están descansando un rato.

Vista de la iglesia desde el coro.


La foto me salió borrosa, pero creo que aún así permite apreciar la solidez de la estructura románica de la basílica.

Puerta de acceso interno al hotel.

Puerta exterior de la basílica, ya desde la plaza pública.

Detalle de la portada.

San isidoro de Sevilla... o de León. 

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