Wright estuvo y dejó obra por Japón. Una de ellas fue un gran hotel internacional situado cerca del Palacio Imperial, el Imperial Hotel, cuya imagen (que he sacado de arquitectura viva y cuelgo aquí) es muy característica, asociado a todo lo suyo.
Fuimos, de todas formas, a curiosear el nuevo hotel, que tiene un grandioso hall y cafetería, que parece mantener el espíritu de los años de su construcción, de poder ilimitado, aunque por suerte aparece en nuestros ojos ya como totalmente demodé.
Hay más. Supongo que, cuando ya no tenía remedio, se dieron cuenta del disparate que habían cometido con la demolición y, viendo las muchas preguntas que hacían los visitantes, dedicaron una esquina a un pequeño museo para recordar el hotel original.
Nos decepcionó, porque realmente poco queda del mismo. Algún objeto que no nos resultó atractivo, fotos que devolvían reflejos si las fotografiabas y la maqueta de la última imagen.





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