Otra de las grandes atracciones turísticas de Osaka es el Shin Umeda City, un rascacielos cercano a la estación del JR en el que, previo pago, se puede subir para ver las vistas.
No me cabe en duda que las vistas desde ahí pueden llegar a ser muy interesantes y clarificadoras (actualmente, porque con lo que están construyendo otros edificios las taponaran rápidamente), pero la pifiamos.
Para acceder se tenia que pasar por toda una zona en obras -sin poderse proteger de la lluvia y charcos- y pasos subterráneos - de lo más inhóspitos. Una vez arriba, entre que era de noche y llovía, la visibilidad era menguadísima. Debíamos haber pensado que de noche no habría forma de ver ni río ni bahía ni nada. Fallo nuestro mayúsculo.
Pero es que, además, estas “atracciones turísticas” cada ver más caras, horteras y pensadas solo para sacar todo el dinero posible a los visitantes las intento evitar todo lo posible, porque me ponen de los nervios.
La estética y dibujo de la distribución interior del mirador, así como sus “adornos” era horrible. Ahí se rompe esa regla de lo bien que proyectan estas cosas enJapón.
El punto fuerte es la salida al terrado. Dado lo pendientes que están los japoneses de todos los detalles de seguridad, sí querías salir y ver las vistas sin mampara de vidrio entelado por medio, había de ser sin paraguas. Lo hicimos. En fin. Malaguanyat! -que dicen los catalanes.


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