Siempre ha estado bien la Maison Carré de Nimes, con sus líneas tan sencillas y, a la vez, firmes. Y un milagro que haya llegado a nuestros días en tan perfecto estado. Pero es también de agradecer, digo yo, el respeto con el que Foster proyectó su mediateca, respetando a y dialogando con la pieza principal de la plaza, y luego cómo remodeló -sin aparatosidad ninguna, dejando claro qué era lo importante- la misma plaza.
Como era por la mañana, a contraluz, para ir bien hay que tomar un punto de vista protegido del sol...
Aquí se ve cómo Norman Foster colocó su edificio mirando hacia la Maison Carré y, en cierta medida, evocándola. No obstante, no están del todo enfrentadas -lo que quizás -aunque no habría podido- habría sido un gesto prepotente. El frente de la mediateca de Foster da al costado de la Maison Carré.
Desde la columnata de La Maison Carré, la columnata de la Medioteca.
Vista de la Maison Carré y de toda la plaza, con la intervención en ella de Fóster, desde Le Ciel de Nantes, el restaurante del Carré d’Art.





No hay comentarios:
Publicar un comentario