Más sobre el terrado de la Fundaciòn Vuitton. Pongamos que la última sala de la exposición en curso, como es el caso, acaba en el piso más alto. Ves una puerta y entonces te entran ganas de salir al exterior. Lo malo es que, para ver cómodamente la expo, te has desembarazado de paraguas, abrigo y todo el peso posible en el vestuario de la planta baja. Sales, sin abrigo y, como llueve, te mojas, por lo que has de ir buscando los sitios en los alguna lámina de la grandiosa cubierta, te cubre, que no son tantos.
También unas chicas, pelándose de frío, gestionan un minúsculo café con un carrito.





No hay comentarios:
Publicar un comentario