sábado, 16 de diciembre de 2017

Museo Wurth La Rioka

Desde el parking del recinto. Todo alrededor del enorme edificio está decorado de enormes esculturas.


Pero si hay algo que sorprende al llegar y entrar al Museo Wurth de La Rioja es su propia envergadura y presencia. Dejando la autopista justo antes de la salida correspondiente a Logroño (viniendo de Barcelona), una larga calle trazada con regla cruza todo un polígono industrial y va dejando atrás almacenes industriales. El último es el de Wurth, la gran empresa de herramientas y material de construcción y de automoción. Como su fundador tiene una gran afición por el arte contemporáneo, junto a la nave de piezas industriales aparece, como sucede en muchos otros sitios del mundo, un museo enteramente a él dedicado. Sus exposiciones, nutridas de la importantísima colección del Sr. Wurth, van sucediéndose, sin que apenas haya en él más obra permanente que alguna gran escultura, sobre todo exterior.

nterior de la instalación, que parece llamar la atención sobre los materiales (ahora pienso en gran tornillería, por ejemplo) que fábrica y vende Wurth.

Las exposiciones se concentran en la planta baja y -sobre todo- el subsuelo.

La tienda del museo, llena de objetos singulares.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Rothesay (Isla de Bute)