Antes de quitar de la tableta esas fotos antiguas quiero ponerlas por aquí para trasmitir una tonto descubrimiento que hice hace ahora más de un año, aunque no sé muy bien qué significado extraerle: Yendo por Irlanda, ya fuera por pueblos del oeste del país o incluso por su capital, Dublín, antes los locales que más llamaban la atención eran sus pubs. Ahora son las peluquerías.
Son en general peluquerías muy modestas, con cortes de pelo en continua promoción, hasta bajar a precios irrisorios. La mayoría están regentadas por la última hora de la inmigración. Colores llamativos (predominio del rojo), grandes imágenes y enormes letreros presiden su fachada, provocando que te acerques intrigado...para luego apartarte, decepcionado.
Ya está. Queda dicho, para los análisis sociológicos que la cosa suscite.





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