Ya de regreso de unos días por el Pirineo de Lérida, unas cuantas cosas retenidas. Hoy dedico la entrada a puertas, la mayoría de ellas ya dadas por vencidas, rendidas, después de larga vida. Todas muy modestas, pero siempre atentas a su función. Unas cuantas aún dejan ver pequeños relieves, adornos hoy casi imperceptibles, que en su día les debieron intentar aportar un poco de alegría.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Cosas que han tenido una gran categoría y prestancia, y mira en qué se convierten. Debería buscar entre las colecciones de Escudo de Oro, po...
-
Anoche colgué por aquí una foto de los años 50 de este mismo espacio. Pocas horas antes había hecho yo mismo esta foto del mismo escenario. ...
-
Creía que era una foto de los años 30, pero me han asegurado que correspondía ya a los 50, porque fue entonces cuando subió un segundo piso ...
























No hay comentarios:
Publicar un comentario